| AMPLIACIÓN DEL CANAL.
Si este fuera mi negocio...
Lenín Sucre
Veo diariamente cómo un grupo distinguido de personas critica el programa de ampliación del Canal. Los argumentos en contra generalmente son algunos de los siguientes: que la ACP mantiene secretismo sobre el proyecto, lo cual debe indicar que algo están tramando en esta institución; que es un mito que el Canal esté llegando a capacidad; que a pesar de lo que digan el proyecto involucra embalses; que el financiamiento del proyecto endeudaría al país grandemente; que los beneficios serían sólo para unos pocos y que el dinero debe invertirse en otras cosas. Cada una de estas preocupaciones es válida, y por esto me he dado a la tarea de dar mis opiniones sobre las mismas.
Sobre el secretismo, es verdad que la ACP no ha divulgado abiertamente la información acerca del proyecto. Sin embargo, parecen tener limitantes debido a que les hace falta la aprobación del proyecto por parte de su Junta Directiva y del Gabinete. Si la ACP divulgara abiertamente toda la información del proyecto, sin el aval de estas autoridades y los cambios que ellas hayan sugerido, ¿no responderían los críticos diciendo que la ACP está asumiendo que el proyecto es una realidad? A la ACP no le queda otra alternativa que esperar a que le den el visto bueno, incluyendo las observaciones y cambios que sugiera el Gabinete, para iniciar su campaña de divulgación.
Sobre la capacidad, me parece que quien dice que el Canal no está llegando a capacidad y que puede atender la creciente demanda a largo plazo está tratando de tapar el sol con un dedo. El Ing. Jorge Quijano, director de Operaciones Marítimas, ha reiterado que el Canal "tiene capacidad para el tránsito de 290 millones de toneladas CP-SUAB, pero con mejoras puede alcanzar hasta 340 millones de toneladas en 2012, cuando se estima alcanzar su capacidad máxima". Si el Canal llega a capacidad, sin posibilidad de ampliar, la demanda tendrá que recurrir a rutas alternas para trasladar la carga a su lugar de destino.
Aquí cabe destacar que la ampliación se basa en la creciente demanda y no en los buques post-panamax. Ahora, si se amplía la vía, ¿no sería lo mejor que se utilicen los estándares requeridos para atender al creciente número de buques de este tipo?
Sobre los embalses, el Ing. Rodolfo Sabonge, director de Mercadeo, ha manifestado que en lugar de embalses, el proyecto del Tercer Juego de Esclusas utilizaría tinas de ahorro de agua satisfaciendo así las necesidades hídricas del proyecto.
Sobre el financiamiento del proyecto, el Ing. José Barrios Ng, director de Finanzas de la ACP, dictó una charla a la Comisión Bancaria en la cual disipó mis dudas más relevantes en materia financiera. Durante la presentación, se resaltó que en la evaluación del proyecto se tomaron en consideración sus riesgos; que el programa tiene un rendimiento positivo aún con tasas de descuento exageradas; que el Gobierno no puede ser garante de las obligaciones que contraiga la ACP, de tal manera que el único endeudado sería el Canal; que de ser necesario hay varias alternativas de financiamiento, las cuales, debido al desempeño financiero de la institución, se obtendrían con los mejores términos posibles y que el tiempo de repago sería limitado.
Sobre los beneficios, en la presentación se mencionó que, de darse dicho proyecto, y debido a los efectos directos e indirectos del mismo, se reduciría el desempleo a niveles significativamente más bajos, las exportaciones se triplicarían en unos 20 años, y que el producto interno bruto se duplicaría en aproximadamente 15 años. Estas cifras representan oportunidades y beneficios para los panameños, y dudo que haya otro proyecto que pueda dar resultados tan positivos, incluyendo el megapuerto del Pacífico, el cual podría ser interesante como inversión paralela.
Sobre invertir en otras cosas, la ACP como empresa debe concentrarse en su negocio del día a día. Escuelas, hospitales y seguridad, entre otros, son inversiones que debe ejecutar el Estado. Estas inversiones no generan ingresos, mientras que ampliar el Canal generaría ingresos que el Estado requiere para invertir en este tipo de obras. La ACP da todos sus excedentes al Estado, sea quien sea el gobierno de turno, y es el gobierno quien debe utilizarlos de la mejor manera posible.
Si además de los beneficios del proyecto, los pagos al gobierno se mantuvieran en el nivel actual durante la construcción, no tendría objeción en que se llevara a cabo dicho proyecto.
Al igual que muchos panameños, estoy ansioso porque se divulgue toda la información del proyecto. Me dijo uno de los banqueros más importantes del país: "Lenín, si este fuera mi negocio, yo hubiera iniciado el proyecto hace rato". A lo cual contesté: Tampoco la cosa es así, pues nos toca a todos votar y decidir el futuro del Canal.
Lo que sí podemos hacer es dar nuestras opiniones basados en la información disponible. Por ahora mi humilde opinión y recomendación es mirar la oportunidad que se nos presenta en este momento. No dejemos que esta oportunidad se nos escape. Es nuestro tiquete a un mejor futuro.
El autor es biólogo y empresario
Además en opinión
• En defensa de la institucionalidad: I.Roberto Eisenmann, Jr. • Si este fuera mi negocio...: Lenín Sucre • Globalización y leyes profesionales: Luis Cubilla Ríos • Las guerras de paz: Manuel E. Barberena R. • Hay que disfrutar la vida: Adrian Jelenszky
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