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Reportaje especial
Panamá, lunes 27 de marzo de 2006
 

MILAGROS.

Fe no es igual a fanatismos

Temístocles Díaz

La fe es algo muy personal que se tiene o no se tiene, produce en quien la logra desarrollar un estado de paz que permite superar cualquiera adversidad con un nivel de fuerza y tranquilidad de proporciones envidiables.

Para los que hemos sido educados en el método científico puede resultar difícil desarrollarla, ya que al no poder comprobarla por el método científico la podemos llegar a desestimar e incluso a menospreciar confundiéndola con el fanatismo, que tantas calamidades y guerras ha causado y sigue causando en nuestro mundo. Pienso que el fanatismo religioso no solo es peligroso sino contrario al proyecto divino de amor al prójimo con tolerancia y respeto. Tener fe en Dios al igual que temor por nuestras acciones es muy distinto a ser fanático religioso que implica un alto grado de intolerancia e irrespeto por las creencias de los otros.

Existen innumerables situaciones que no tienen explicación científica y que solo pueden ser aceptadas bajo el desarrollo de la fe en Dios. Revisemos algunas; no hay duda de la existencia histórica de los profetas bíblicos así como de la existencia de Mahoma, Bhuda y por supuesto de Jesús. Negar su existencia es no aceptar la evidencia histórica por el simple hecho de no poder comprenderla. Puede sin embargo alguien sin fe dudar de las acciones milagrosas de Jesús, pero lo que no pueden dudar fue que en efecto existió.

Puede ser posible dudar de que Jesús se manifiesta diariamente en cada quien en diferentes formas, pero lo que no puede dudarse es que Santa Hildergart escribiera en los años 1000 todos los desbalances químicos del ser humano y cómo resolverlos naturalmente, lo que en Alemania ha dado origen a la medicina hildergariana de rápido y exitoso crecimiento. Dicho libro escrito por esta monja alemana que se dedicaba a cuidar enfermos fue dictado por Jesús según ella dejó constancia. Narra Jesús (para los que tenemos fe) o inventa Hildergart (para los que no tienen fe) que no existen más de 250 desbalances químicos del cuerpo (ya tenemos según los científicos más de 3 mil diferentes enfermedades, cosa que yo no creo) y que en el mundo existen sustancias naturales para resolverlas todas. En otras palabras, no tenemos que estar inventando tantas drogas sintéticas que causan muchas más muertes anuales que todas las que se le puedan atribuir al fanatismo religioso y eso que el FDA las aprueba como seguras. Cada vez me convenzo de la grandeza de Dios al poner en el mundo un polifenol o policosanol para cada alteración enzimática o desbalance del cuerpo. Gracias a Dios existen organizaciones tales como Life Extensión que están permitiendo desarrollar el uso científico, dosificado, normado de los polifenoles y policosanoles (alcoholes medicinales) para poder romper con el secuestro mental que tienen las casas farmacéuticas de los médicos.

Volviendo al tema de la fe, existen reliquias y milagros aceptados por los que tenemos y descartados por quienes no la tienen. Veamos el Manto de Turín que para los que tenemos fe fue la sábana en la que envolvieron el cuerpo de Jesús luego de su crucifixión tiene sin duda circunstancias que no tienen explicación científica. Es un positivo fotográfico, la impresión se hizo en profundidad sin que al microscopio se observe una imperfección en su trazado. En otras palabras, si alguien lo hubiera pintado en el siglo XIII ha tenido que hacerlo de una sola vez sin levantar nunca el pincel del lienzo y dominando técnicas de profundidad desconocidas para la época. Lo único que pone en duda su autenticidad son las pruebas del carbono 14 que la ubican en el siglo XIII, sin embargo, es sabido que en ese mismo siglo el Manto Santo casi se quema en un incendio tal cual como se aprecian en las marcas para los que hemos tenido el privilegio de haberlo visto durante el año del Jubileo. Yo tengo una explicación científica para la prueba del carbono 14 que ubican las sábanas santas (el fuego sufrido) ¿Tiene alguien explicación científica para el fenómeno que ocurre al tomarle fotos, o para los pólenes de hace 2 mil años, o para los restos de sangre AB mezclado como incienso y mirra, o para el hecho de que no hay ningún trazo impuesto sobre otro? La respuesta es clara, no hay explicación científica para la sábana santa que reposa en la Catedral de Turín. ¿Existe explicación científica para que los cuerpos de Don Bosco y el papa Juan XXIII permanezcan intactos a pesar de no haber recibido ningún tratamiento especial? Hace algunos años estuve en Maranatha, Cleveland, donde la Virgen María se le aparece a una señora vidente y experimenté junto a otras 3 mil personas la aparición en el cielo de una bola de fuego en forma de corazón con una gran estela por más de 20 minutos durante el rezo del rosario. Las fotos y los videos lo pueden comprobar, lo que sin duda podríamos llamar un gran cometa en el cielo, lo único científicamente no explicable es porqué no apareció en ninguna noticia, televisión, periódico etc. Si cada vez que se acerca un cometa o un meteoro entra a la tierra es noticia a nivel mundial, sin embargo, esta bola de fuego con estela que vi junto a 3 mil personas solo se vio en ese lugar santo. Apareció y desapareció sin dejar rastro, sin causar noticia a nivel local, mucho menos mundial.

El fenómeno estudiado por la Universidad de Milán a los videntes de Medugorje señala en su conclusión que no existe explicación científica para explicar cómo seis niños simultáneamente, al unísono, entran en trance con frecuencias cerebrales alfa, theta y delta con los ojos abiertos sin parpadeo y con gesticulaciones de fonación sin ruidos y sin movimientos detectados a nivel faringeo o laringeo. Si no tengo fe no puedo hacer comentario al respecto. Yo creo que en efecto estaban ante la presencia de nuestra madre celestial, la Virgen María. El hecho de que no pueda explicar científicamente lo que les ocurría a esos niños, hoy adultos, no significa que no se le hubieran realizado los estudios mencionados ni puedo cerrar mi mente diciéndome o engañándome a mi mismo de que esta situación no existió o nunca ocurrió cuando la evidencia científica dice todo lo contrario.

Como una vez dijo Santo Tomás, ver para creer o como una de las videntes de Medugorje cuando le pregunté la opinión de la Virgen sobre personas como yo (mente científica) que necesitábamos evidencia para creer me respondiera que la Virgen María decía que se están viviendo tiempos tan difíciles en el mundo que urge la conversión y si lo que necesitas para convertirte es evidencia, evidencia tendrás. Dichosos los que creen sin haber visto y sin exigir tanta evidencia científica como yo.

El autor es ciudadano panameño


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