Panameños en la Libertadores
Campo Elías
Estrada
cestrada@prensa.com
OPINIÓN. La participación de tres jugadores panameños en una misma edición de la Copa Libertadores de América es un hito en el fútbol nacional. Por eso no está de más refrescarle al público que este torneo es tan importante como lo es la liga de Campeones de Europa, que comenzó cinco años antes que el torneo sudamericano, en 1955. Blas Pérez, Gabriel Gómez y Luis Garcés se sumaron a los tres hermanos Dely Valdés, a Felipe Baloy, Alberto Zapata y Carlos Rivera, que son los panameños que han jugado en el torneo sudamericano. La Copa Libertadores la comenzaron jugando los clubes campeones de Sudamérica y más tarde se le sumaron los subcampeones. Después se le dio oportunidad a más equipos y hace poco se invitó a los mexicanos, que se han convertido en grandes protagonistas.Por él han pasado los mejores jugadores sudamericanos desde 1960 hasta nuestros días, incluyendo al mítico Rey Pelé.
Pueda ser que muchos añoremos más los torneos de antes que los de ahora, porque había más estrellas en los clubes, todavía no se daba la migración de los jugadores suramericanos a Europa como se ha hecho habitual hoy día. Había más por ver que hoy. Pero con todo el torneo no ha dejado de ser importante. Se ha hecho más competitivo porque ha aumentado el número de participantes, ya no son únicamente el primero y el segundo de cada país. Ni hablar de la cobertura que le da la cadena FoxSport que nos permite ver hasta la saciedad cuanto partido se dispute. Hoy, muchas de las figuras que han pasado por la Copa Libertadores van al Viejo Mundo a darle brillo a las ligas europeas o a la misma Champions League, un torneo que por donde se lo mire es más importante que el suramericano, pero sin el calor criollo de este.
En el caso nuestro debe ser motivo de orgullo ver y escuchar el nombre de un jugador panameño cuando Fox transmite los partidos por cable, y más, ver a dos nuestros en una misma jornada, como se dio el martes cuando Gómez y Pérez jugaron con sus respectivos clubes casi con una hora de diferencia entre uno y otro partido. Gómez y Pérez son dos casos muy parecidos. Ambos se encuentran en Colombia desde hace años y tuvieron que esperar un buen tiempo hasta que les llegara la oportunidad de jugar uno de los torneos por el que cualquier jugador sudamericano o mexicano daría lo que fuera por participar. Pérez lo hace en el Deportivo Cali, el club colombiano que más veces ha jugado el torneo (18) y que disputó sin suerte dos finales.
En esta oportunidad le tocó un grupo bravo aparte de que la directiva se quedó con el sueño del título de finales de 2005 y no armó un plantel para afrontar un torneo tan exigente como el que están disputando. Los resultados hablan por sí solos. Ni en el torneo continental ni en su campeonato domestico están dando bolas. El martes Blas se comió dos goles en Chile contra la Universidad Católica, lo que es un reflejo que al panameño tampoco le están saliendo las cosas en este comienzo de año. Por el contrario, Gómez ha sorprendido, lo mismo que su club Independiente Santa Fe, de la capital colombiana, que tuvo que esperar 26 años para jugar su sexta Copa Libertadores. No tienen un plantel que impresione, pero han sido trabajadores y de momento están para pelear su clasificación a la siguiente fase.
El Gavilán se ganó su espacio en la media. El martes en Argentina contra Estudiantes de La Plata estuvo atrevido, lo vimos yendo al ataque, incluso con dos oportunidades para golear. Me alegro por este jugador que poco a poco se ha ido ganando un espacio en el fútbol colombiano. Luis Garcés es otro panameño que juega la Copa Libertadores con un club de mucha historia en Uruguay como es el Nacional, tres veces campeón del torneo y que lleva jugando 33 veces el certamen. Le falta el gol. Se puede decir que los panameños ya estamparon su nombre en este torneo. Uno solo, Armando Dely (q.e.p.d), lo ganó, los que sigan participando lo harán con las mismas ganas y ambiciones que los propios jugadores sudamericanos: llegar a una final.
El autor es periodista
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