El impacto del Clásico
Harmodio Arrocha Jr.
deportes@prensa.com
OPINIÓN.¡Qué adrenalina se siente en Clásico
Mundial! En el Caribe, en la tierra de Olga Tañón, la pelota tiene
un sabor diferente y la verdad es que la calidad del béisbol que ha exhibido
este torneo en Puerto Rico solo es comparable con la que se ve en partidos de
temporada regular de las Grandes Ligas.
Y en eso coincidimos en un comentario analizando lo ocurrido
en la primera ronda del Clásico, en el que tuve el privilegio de conversar
con nada menos que Orel Hershiser y Tom Pascioreh, dos leyendas de las Grandes
Ligas que ahora trabajan de comentaristas para la televisión norteamericana.
Por supuesto que me hablaron de Mariano Rivera, de quien dijeron
tomó una decisión inteligente al quedarse con los Yanquis y no
poner en riesgo una lesión en el codo que arrastró al final del
2005. El impacto de este evento mundial, en su primer año, ha hecho que
rebase todas las expectativas, a tal punto que los propios organizadores están
sorprendidos por el nivel de audiencia y la gran afluencia que ha registrado
en diferentes estadios del planeta.
El interés del público latinoamericano que clamaba
por una verdadera cumbre del béisbol, ha sido la clave para que este torneo
esté hoy en las portadas de los principales diarios del mundo. Ni siquiera
la ausencia de peloteros de renombre ha sido obstáculo para mover una
masa de gente a los estadios. Claro que la IBAF había hecho muchos intentos
para globalizar al béisbol sin éxitos, sin embargo, nunca tuvo
al alcance el caudal de poder que representan los grandes ligas.
La afición panameña, donde el béisbol es
más que un deporte, desde hace muchos años quería a sus
mejores jugadores en un mismo equipo y ese mismo sentir era compartido por otra
naciones. No era lo mismo ver a Carlos Lee, Bruce Chen u Olmedo Sáenz
con el uniforme de Milwaukee, Baltimore o Dodgers, a verlos jugar con la bandera
de su país en el pecho y entonar el himno nacional frente a las cámaras.
Señores, el béisbol panameño es respetado en el mundo y
eso lo demostró con creces en el estadio Hiram Bhitorn, sin tener que
rebuscar ahora las fallas que nos privaron de un legítimo de derecho de
estar entre los cuatro grandes de la segunda ronda. Simplemente el juego de fundamento
es uno en el que los equipos aprovechan las más mínimas oportunidades
para mover un corredor por sacrificio o robo de base en la ofensiva.
Cuba y Puerto Rico están peleando por un pasaje a San
Diego simplemente porque usaron mejor los fundamentos del béisbol en el
terreno de juego. El Clásico Mundial que arrancó con el pie izquierdo
con un gran éxodo de jugadores estrellas, es un evento que llegó para
quedarse.
El autor es periodista
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