Portada | Clasificados | Foros | Ediciones anteriores | Archivo | Contáctenos
  EL IMPRESO  
Hoy por hoy  
 
   
  Opinión  
  Perspectiva  
  Deportes  
  Mundo  
  Economía y Negocios  
  Vivir +  
  Reseña  
  Sociales  
  Horóscopo  
     
  SUPLEMENTOS  
  Ellas Virtual  
  Martes Financiero  
  Aprendo Web  
  Reseña Empresarial  
Pulso de la Nación
  SERVICIOS  
Titulares por
e-mail
Columnistas
Guía del sitio
Tarifas
¿Quiénes somos?
Contáctenos
  TIEMPO LIBRE  
Turismo
De interés
Cartelera de cines
De noche
 
  PÁGINA DEL LECTOR  
Porque nuestros lectores sí cuentan
  CANALES  
Salud
Psicología
Psicología sexual
Bebés
Hogar
Mascotas
Tecnología
Cine
Libros
Farándula
Discos
Reportaje especial
Panamá, martes 21 de marzo de 2006
 

FALTA DE INFORMACIÓN.

Las sirenas de la ampliación

Ricardo González

Después de mucho tiempo de estar leyendo en los diarios sobre el tema de la ampliación del Canal de Panamá, me surgió la idea de escribir algunas líneas al respecto, ya que me llama poderosamente la atención el hecho que, a pesar de no contar con suficiente información, muchas organizaciones y panameños independientes han tratado en algunos casos de secuestrar la verdad y se han dado a la tarea de refutar o contradecir cualquier argumento que se esgrima a favor de dicha ampliación.

Al no tener información de calidad, quisiera pensar sanamente que los ataques se originan debido a la percepción que tienen sobre el tema. Pero pareciera que no es así. Sin intentar entrar en un debate psico-sociológico, me parece que una percepción es una representación, una idea, sensación o sentimiento que se tiene de la realidad, es decir, es una imagen personal o colectiva sobre la realidad, pero no es la realidad en sí. El Premio Nobel Eduardo Galeano, en uno de sus escritos, lo describe didácticamente:

El elefante

Estaban los tres ciegos ante el elefante. Uno de ellos le palpó el rabo y dijo: "Es una cuerda"

Otro ciego acarició una pata del elefante y opinó: "Es una columna"

Y el tercer ciego apoyó la mano en el cuerpo del elefante y adivinó: "Es una pared"

Así estamos: ciegos de nosotros, ciegos del mundo. Desde que nacemos, nos entrenan para no ver más que pedacitos. La cultura del desvínculo nos prohíbe armar el rompecabezas.

Este relato nos permite concluir que una percepción ligeramente distinta podría dar lugar a interpretaciones notablemente diferentes con respecto a la realidad.

Se podría pensar así que los ataques al proyecto de ensanche son producto de la falta de información, pero cuando vemos noticias del presidente Martín Torrijos entregando títulos de propiedad a todos los campesinos que habitan en la cuenca del Canal y explicando que se va a utilizar tinas, que no se va a dar desplazamientos de personas ni inundaciones para el ensanche y, a pesar de esto, al día siguiente los mismos que recibieron dichos títulos salen a protestar etiquetando al Presidente de "mentiroso", no nos queda más que sospechar que esto responde a otras intenciones y no a la falta de información.

Hace un tiempo atrás también tuve la oportunidad de leer la inmediata reacción en contra del argumento sobre el nivel de empleo que se podría generar con el proyecto de ensanche de la vía que, con una velocidad que Supermán envidiaría, publicaron en los diarios nacionales. La velocidad y la ferocidad con que arremeten son síntomas de la fobia que padecen. Lo interesante de esto es que, al irse quedando sin argumentos, se han dado a la tarea de embestir contra cualquier razonamiento a favor de la ampliación y utilizan diferentes técnicas como, por ejemplo, generar dudas que conduzcan al desprestigio de las personas y/o sus ideas, a manera de lograr su descalificación. Lejos de buscar la verdad, lo que buscan es atraer hacia su propia percepción al resto de la población, colocándoles "anteojeras" para que dirijan sus miradas únicamente hacia los puntos de vista que les interesa descalificar.

Dado que pareciera que en este país hay gente que lucha porque no seamos nosotros mismos, temo que tarde o temprano seremos protagonistas de la fábula griega de Jasón y los Argonautas, que cuenta que en el Mar de las Sirenas, al pasar los marineros eran atraídos por sus cantos, y sin poder sustraerse a sus hechizos se estrellaban contra las rocas. Pero como en toda mitología la enseñanza es lo que cuenta, Orfeo, uno de los argonautas, entona una canción que al ser más hermosa que las de las sirenas, los rescata de la ceguera de juicio y del peligro de precipitarse hacia las rocas y perecer entre ellas. Sé que entre los panameños habrá suficientes orfeos que nos rescaten de los cantos de las sirenas.

El autor es economista


Además en opinión

Lo oscuro de las privatizaciones: Guillermo Cochez
Delito: cumplir 75 años en Panamá: Griselda López
Empleos, competitividad, y sociedad: August Simons
Las sirenas de la ampliación: Ricardo González
‘ Sudacas’ en el siglo XXI: Ángela Quiroga



 
 
 
 
    BUSCADOR  
Google
Web
prensa.com
 
© 2006. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
Advertencia: Todo el contenido de www.prensa.com pertenece a Corporación La Prensa S.A. Razón por la cual, el material publicado no se puede reproducir, copiar o transmitir sin previa autorización por escrito de Corporación La Prensa S.A.
Le agradecemos su cooperación y sugerencias a internet@prensa.com y Servicio al Cliente.
En caso de necesitar mayor información accese a nuestra biblioteca digital o llámenos al 222-1222.
Corporación La Prensa: (507)222-1222 | prensa.com: 323-7292 / 323-7338
Apartado 6-4586 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá