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vdagoberto@prensa.com Con dos radios, uno en cada lado de su cintura, Gabriel Acosta, maestro de las esclusas de Miraflores del Canal, coordina con los pilotos el silencioso tránsito de los buques que atraviesan el Canal de Panamá. Acosta, que coordina la cantidad de locomotoras que necesita un buque para transitar y ordena el cierre y apertura de las compuertas masivas, trabaja turnos de ocho horas en las esclusas y se conoce al revés y al derecho el tránsito de los barcos. Desde hace más de 15 años, ha observado cómo ha ido aumentado el paso de buques. Mientras Acosta continúa su labor, la Autoridad del Canal Panamá (ACP) empasta los estudios que deben definir a final de este mes los costos y financiamiento del proyecto de ampliación. En la división de Tránsito Marítimo de la ACP, los técnicos están convencidos de que el Canal necesita un juego de esclusas más grande para atender la creciente flota de post panamax, que actualmente no pueden transitar la vía acuática por su tamaño. "El Canal se quedó pequeño", dice Abraham Saied hijo, gerente de Operaciones Marítimas y Dragados. "No es competitivo para atender buques de mayor calado". César Lau, analista administrativo del Centro de Operaciones Marítimas, fue testigo de la última cola de unos 70 barcos que no pudo atender con prontitud el Canal y que ha durado mas de 25 días. Las naves tuvieron que esperar de tres a cuatro días para cruzar la vía, cuando usualmente toma entre 20 y 24 horas. Sin embargo, la cola de buques, principalmente graneleros, fue algo coyuntural producto de la aglomeración de mercancía dejada de transportar por las navieras como resultado de los efectos de los huranes Rita y Katrina. Se suman los detractores La semana pasada, la Coordinadora Campesina contra los Embalses realizó un cabildo abierto en el cual participaron unos 500 dirigentes de distintas comunidades de la cuenca canalera para rechazar la ampliación de la vía. Pero el discurso no se centró solo en una eventual inundación de tierras sino también en cuestionar los ingresos que el Canal genera y no se invierten en obras de interés social. Humberto Reynolds de Unamuno, secretario del Movimiento Pro Cívico de Panamá, dijo que la administración de la ACP no tiene forma posible de justificar la ampliación del Canal y aseguró que para construir un tercer juego de esclusas faltan por lo menos unos 40 años. "La carga que pasa por el Canal [un 4% del comercio marítimo mundial] es tan minúscula que no justifica la inversión" multimillonaria de unos 6 mil millones de dólares que se tiene programada. Jorge Illueca, ex presidente de la República, Fernando Manfredo, Julio Manduley, George Richa y Enrique Illueca se unieron para presentar quizás el estudio más completo hasta la fecha que desvirtúa el mito de que el Canal perderá capacidad a más tardar en 2013 para atender la demanda de buques post panamax. Según el estudio de Illueca, en el mundo existen quizás unos 300 buques post panamax, cifra que no justifica la construcción de un tercer juego de esclusas. Según sus análisis, más de un 90% de la flota mercante mundial –buques panamax y el nicho de mercado del Canal– sí puede transitar por la vía acuática y lo seguirá haciendo en las actuales condiciones. El estudio indica que la ampliación está diseñada para favorecer intereses creados de las grandes navieras, dueñas de los buques post panamax.
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