| CARICATURAS.
Libertad de expresión y derecho de vida
Aviva Levy
Existen toda clase de caricaturas. Pueden ser animadas, divertidas, con o sin mensaje, satíricas, etc. Muchas son publicadas por medios de comunicación con el propósito de que podamos reflexionar o sacar nuestras propias conclusiones sobre temas actuales, políticos, de corrupción, etc. Hoy día, existen muchas caricaturas que, bajo el ala protector de la "libertad de expresión" siguen tan vulgares, atrevidas, y ofensivas como siempre.
Pero no comentaré sobre las atrevidas caricaturas que ofendieron al mundo islámico sobre el profeta Mahoma. Esta vez hablaré sobre otro tipo de caricaturas que irónicamente surgieron también en el continente europeo. Por siglos se han usado caricaturas con el único objetivo de hacer propaganda antisemita. Con estas caricaturas han "educado" a pueblos enteros, denigraron al judío y prepararon el terreno al odio, intolerancia y por último al mismo Holocausto perpetrado por el nacionalsocialismo.
Un ejemplo de lo ofensivas que son estas caricaturas es sobre unos hombres religiosos judíos abrazando al mundo con dedos ensangrentados; esta descripción le pertenece a una carátula de una edición francesa del año 1934 que trata sobre Los Protocolos, aludiendo a un complot que los judíos supuestamente habían planeado para conquistar al mundo. Ediciones de este tipo ya habían aparecido mucho antes en Rusia, Polonia y Suecia. Mucho antes, otros se preocuparon y se dieron a la tarea de difundir el antisemitismo. En 1911, aparece una edición de Lo Grande en lo Pequeño del ruso Serguei Nilus donde aparecen los primeros emblemas que simbolizan al judío como el anticristo. Esta edición rusa fue la base de las ediciones no rusas. Es más, ya en el siglo XV aparecen dibujos de asesinatos rituales de niños cristianos por judíos (del libro Cronicarum de Schedel).
En aquellos tiempos, obviamente nadie pudo protestar ni defender sus creencias. Muchos ni siquiera llegaron a opinar. Mientras que miles eran conducidos a las cámaras de gas en el campo de concentración Auschwitz, las caricaturas seguían siendo repartidas por las calles europeas en forma de panfletos judeofóbicos con sus viles insignias.
"La libertad de expresión" siempre estaba mal interpretada y mal usada. A ningún país, mandatario, líder ni civil se le oyó condenar a esas caricaturas que no solo ofendieron al pueblo judío en Europa, sino que fueron usados como parte de la máquina asesina del nazismo. Esas caricaturas existen no tan solo en papel sino que también están grabadas en las mentes, conciencias, y memorias de una cantidad incontable de sobrevivientes y los hijos e hijas de estos.
Condenemos con toda nuestra "libertad" a todo aquel que actúe con malicia o impone sus prejuicios con el pretexto de que está ejerciendo su derecho a la libertad de expresión. Incluyo mi protesta enérgica en contra de las caricaturas sobre el profeta Mahoma. La "libertad de expresión" puede y les ha quitado el derecho a la vida a muchos inocentes… ¡Cuidado!
La autora es ciudadana panameña
Además en opinión
• El tránsito y los policías: I. Roberto Eisenmann, Jr. • Fomento de una cultura de agua: Federico Meléndez Valdelamar • Un museo de matemática y ciencias: Juan Antonio Tack • Libertad de expresión y derecho de vida: Aviva Levy • Algún día ganaremos: Erika Mouynes Brenes
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