Unos 180 reclusos de la cárcel pública
de Changuinola, en Bocas del Toro, viven a la intemperie en una cancha de básquet,
ubicada en el cuartel de policía. Por eso, los reos han tenido que improvisar
refugios con plásticos negros y trapos para protegerse de las lluvias,
el sereno, el sol y el viento. |