| Refutación.
Lo que Karen Hugues recuerda...
645565Betty Brannan Jaén
LaprensaDC@aol.com
WASHINGTON, D.C. - Cuando Karen Hughes, publirrelacionista de la Casa Blanca, llegue a Panamá el jueves para una visita relámpago, ella traerá consigo algunos recuerdos de sus años como zonian que creo necesario corregir. No será fácil porque sus pocas horas en Panamá incluirán reuniones mayormente protocolares con altos funcionarios como el presidente Martín Torrijos y el vicepresidente Samuel Lewis Galindo y encuentros con líderes de la sociedad civil, pero no entrevistas o conversaciones con ciudadanos ordinarios.
Sin embargo, las memorias de Hughes, Ten Minutes from Normal [A diez minutos de normal] pintan un retrato extraño de Panamá, además de que ella ha afirmado que la Zona del Canal era a very strategic part of the world and we shouldn't have given it up [un área muy estratégica del mundo y no hemos debido abandonarlo].
El viernes, Hughes dijo que este viaje a Latinoamérica "será como regresar a casa... porque yo crecí en un clima tropical, en Panamá". De niña, ella vivió en la Zona entre 1965 y 1968, cuando su padre —Harold Parfitt, un ingeniero militar cuya hoja de vida aparece en la página web de la Autoridad del Canal— era subgobernador de la Zona y vicepresidente del fenecido Panama Canal Company. Luego, de 1975 a 1979, cuando Hughes ya era estudiante universitaria, Parfitt fue gobernador de la Zona, el último estadounidense en ocupar esa posición.
Este periodo ocupa poco espacio en el libro de Hughes. La única persona panameña que Hughes menciona por nombre es "Celsa", la empleada doméstica, lo que de por sí revela el distanciamiento entre los zonians y los panameños. Celsa era arnulfista devota, "creyente en la causa populista [de Arnulfo]", una persona "absolutamente convencida de que él traería una vida mejor para ella y para el pueblo panameño".
Hughes relata que sus experiencias en Panamá le enseñaron el valor de la libertad de "una manera muy concreta" pero cita tres ejemplos extraños. Primero: "Recuerdo el miedo de ir al interior de Panamá, camino a la playa, cuando nuestros carros tenían que pasar por una garita de la Guardia Nacional. Ellos agitaban ametralladoras mientras detenían e inspeccionaban nuestros carros, exigiendo identificación e intimidándonos".
Segundo: "Recuerdo haber ido a cenas en Panamá donde todas las mujeres se sentaban en la cocina mientras que los hombres estaban en el comedor. Una vez visitamos la casa de un pariente lejano del entonces presidente de Panamá y el presidente llegó. Los hombres, parados afuera, les dispararon a pájaros; recuerdo que los miraba mientras apuntaban sus rifles y disparaban y luego veía a los pájaros caer del cielo. Me horroricé cuando alguien hizo alarde de que habría carne fresca en la sopa. Todas las mujeres comieron en la cocina, incluyendo la anfitriona, pero, por respeto a la costumbre norteamericana, nuestros anfitriones insistieron en que mi mamá comiera con mi papá y los hombres en el comedor. Mi mamá me dijo luego que ella se sintió muy incómoda. Yo también, como me di cuenta de que mis padres querrían que yo fuera cortés y tuve que tragarme la sopa sabiendo que allí estaban los pájaros que yo había visto morir".
Tercero: Hughes cuenta que cuando vivió en la Zona entre 1965 y 1968, "fui a la escuela con niños cuya piel era negra, chocolate, y blanca", contrastando eso con las escuelas públicas de Texas a las que fue después.
Pero estos recuerdos de Hughes no se compaginan para nada con las mías. Sobre igualdad racial en las escuelas de la Zona, mi recuerdo es que las escuelas zoneítas en los años 60 todavía estaban bastante segregadas por raza; los estudiantes negros (salvo que fueran hijos de militares estadounidenses ) estaban en Paraíso. Sobre relegar a las mujeres panameñas a comer en la cocina, mi experiencia no incluye una sola instancia así, mucho menos que eso era la costumbre generalizada en los años 60 y 70 en Panamá. Sobre la caza de pájaros, dos palabras bastan: Dick Cheney. Sobre abusos en la garita hacia el interior, mi recuerdo es que eso no fue un problema hasta mucho después, bajo la dictadura, además de que me parece increíble que ese haya sido el trato dado a los altos oficiales de la Zona.
Puede ser que la equivocada soy yo, y si es así, los invito a que me lo hagan saber. Pero si la equivocada es Hughes, igualmente hay que hacérselo saber.
La autora es corresponsal de La Prensa
Además en opinión
• Fe, Mahoma y Jesús: Xavier Sáez Llorens • Estadistas y ladrones: Roberto Arosemena Jaén • Lo que Karen Hugues recuerda...: Betty Brannan Jaén • Percepciones de la realidad panameña: Edsel A. Wong S. • Dosis de violencia juvenil: Jorge Aguirre L.
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