Águilas guerreras
Harmodio Arrocha Jr.
harrocha@prensa.com
OPINIÓN. "Ya estoy loco que sea mañana [hoy]",
expresó el lanzador panameño Lenín Picota en una breve comunicación
sostenida vía correo electrónico desde el parque de pelota de los
Nacionales de Washington, antes de partir rumbo a la Isla del Encanto, que a
partir de hoy se convierte en el escenario cumbre del Clásico Mundial
de Béisbol. Al margen de la decisión que haya tomado el mánager
Aníbal Reluz para el partido de hoy ante Puerto Rico, Picota se merece
lanzar ese primer juego de apertura, aunque su presencia en el montículo
podría levantar muchas conjeturas de por qué no lo reservan para
Cuba y salimos con el grandes ligas Bruce Chen.
Naturalmente, que la lógica indica que ese primer juego,
hay que ganarlo para luego pensar en el que viene, enviando a nuestra mejor carta
en la lomita, el izquierdo de los Orioles, pero no perdamos de vista que los
cubanos pasan más problemas ante tiradores zurdos como ha quedado demostrado
en las últimas confrontaciones ante los istmeños, la más
reciente frente al zurdo Abraham Atencio que los dominó en algo más
de seis entradas en la Copa del Mundo de Holanda. De ahí que vea factible
la salida de Picota frente al poderoso equipo puertorriqueño, que parte
con la ventaja de jugar en casa, y le soltemos a Chen a los antillanos en el
segundo juego. Pero todavía hay una razón más.
Es el lanzador más experimentado de la tropa criolla
y estratégicamente se convierte en el mejor movimiento para encarar un
choque de alto voltaje frente a un rival armado hasta los dientes. Sea lo que
sea, Panamá, la tercera potencia del mundo, se lanza esta noche al diamante
Hiram Bithorn, y en el corazón de todos los panameños habrá un
solo sentimiento, remando por un equipo que afrontará el reto más
grande en su historia beisbolística. Me podrían mirar como un ser
fuera de este mundo, si digo que saldremos entre los favoritos, pero el que sabe
de béisbol conoce que si uno tiene jugadores y lanzadores talentosos con
un buen día, pueden derrotar a cualquiera. Y este equipo que he calificado
con el nombre de "Águilas Guerreras", tiene el talento y lo
más importante una buena preparación para pelear en cualquier terreno
y cumplir una digna presentación en una competencia muy exigente.
Lógicamente si hubiéramos podido reunir a todos
los jugadores élites, llámese Rivera, Macías, Chávez,
Seguignol, Díaz y Mendoza, las posibilidades de pasar a una segunda ronda
hubiesen aumentado en una llave extremadamente difícil y en la que hay
que asegurar dos juegos para seguir con vida. La reglamentación para el
uso de los lanzadores -limitación de lanzamientos, 65 máximos en
cada partido- es un arma de doble filo, pero todo dependerá de la efectividad
estratégicamente hablando con que se mueva la cueva.
El punto fuerte de este equipo está en la fuerza de un
bateo que encabezan toleteros de calibre como Carlos Lee, Sherman Obando, Rubén
Rivera y Olmedo Sáenz, un cuarteto con el poder para hacer temblar a cualquiera.
La mayor interrogante apunta hacia un cuerpo de lanzadores en el que no hay suficiente
nivel para una competencia de esta clase. Chen, Picota y Deago son las puntas
de lanza de un staff que estará a prueba de fuego frente a bateadores
probados como los que abundan en este torneo.
Más que como abridor me gusta el rol de relevista para
brazos jóvenes y fuertes como los que tienen Manuel Corpas y Manuel Acosta,
pensando en reforzar el trabajo de los veteranos tiradores Jorge Cortez y Santos
Hernández. El Clásico Mundial comienza a rodar hoy en un escenario
de lujo de la pelota caribeña, solo nos resta esperar y cruzar los dedos
para que todo salga bien, aunque soy realista, esta será sin duda una
difícil misión. Suerte muchachos.
El autor es periodista
|