| CALIDAD.
Once prioridades educativas para Panamá
Rogelio Antonio Mata Grau
Panamá para este año lectivo que inicia debe tener un número de prioridades educativas para mantener y superar los niveles de calidad del estudiantado panameño. Entre ellasdeben estar:
1. Garantizar la igualdad de acceso, permanencia y egreso de la población a la Educación Básica General y Educación Media, en el marco de la equidad social y a partir del reconocimiento y el respeto por la diversidad.
2. Mejorar sustancialmente la calidad de los distintos niveles educativos, a partir de una evaluación continua, que permita conocer las capacidades y límites del sistema y que oriente las políticas de equidad y compensación.
3. Generar nuevos espacios en nuestro Sistema Educativo, que permitan promover la diversificación de las modalidades ofertadas, la desconcentración de los recursos académicos y materiales, la promoción de alternativas a los currículos tradicionales y la oportunidad de elección para una formación autónoma, como pasos efectivos en la construcción de una educación permanente.
4. Establecer acciones continuas de discriminación positiva en favor de las mujeres; de compensación de los déficits para los sectores de población marginados y de menores recursos; de autoidentificación cultural y lingüística para el desarrollo integral de nuestros grupos indígenas; de valorización del pluralismo cultural y de convivencia multiétnica para las poblaciones migrantes.
5. Desarrollar contenidos y actividades de aprendizaje que promuevan valores sociales de tolerancia y solidaridad, en el marco de los procesos de consolidación de la democracia panameña, y sistematizar, promover y desarrollar experiencias sobre participación en la planificación y gestión educativa.
6. Promover la vinculación al proceso de enseñanza y aprendizaje con el trabajo, tanto en las distintas modalidades de los estudios de educación media como en los estudios superiores, relacionando a los centros educativos con los agentes productivos, y las empresas.
7. Potenciar la formación profesional y la educación técnica, estableciendo relaciones efectivas con las empresas, que faciliten la definición de perfiles profesionales adecuados y de itinerarios formativos apropiados, a fin de avanzar en el mejoramiento de su calidad en relación con las demandas de los sectores económicos.
8. Llevar a cabo una formación docente amplia y coherente, una especialización concreta y abierta y una actualización y capacitación permanente, relacionadas con la promoción de la condición docente y con la recuperación de su prestigio profesional.
9. Mejorar el desempeño técnico de los administradores y planificadores del sistema educativo, a fin de que puedan responder con eficiencia a los requerimientos actuales, profundizando los procesos de desburocratización y descentralización.
10. Favorecer la movilidad de graduados y profesores universitarios para la realización de actividades académicas y de investigación, en el marco de programas que promuevan el intercambio de experiencias y la capacitación de los recursos humanos propios para el desarrollo nacional.
11. Mejorar la enseñanza de las materias más directamente relacionadas con la actividad científico-técnica para lograr una mejor comprensión, tanto de dicha actividad, como de su capacidad para resolver las necesidades del desarrollo, lo que redundará en la generación de nuevos conocimientos y en su difusión en toda la sociedad.
El autor es educador y subdirector general de Educación
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