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Reportaje especial
Panamá, domingo 26 de febrero de 2006
 

HISTORIA. DesdE 1910 LAS CLASES ALTAS ORGANIZAroN las festividades de rey momo.

Los orígenes del Carnaval

En Panamá las primeras referencias sobre estas celebraciones datan del siglo XIX.

LA PRENSA/Víctor Arosemena.
CARACTERÍSTICAS. La historiadora Coralia de Llorente dice que el Carnaval de las provincias centrales está influenciado por la población hispano–indígena; mientras que en Colón predominan las costumbres africanas.639764
Liz Erika Carrasco
lcarrasco@prensa.com

Se afirma que el Carnaval es lo único que el panameño toma en "serio", aunque ese adjetivo resulte contradictorio para referirse a la preferencia por un evento divertido y desenfrenado. Lo cierto es que la idiosincrasia de los nacidos en este país –de carácter afable y desenfadado– liga bien con el relajo y la alegría propia del Carnaval.

Para acercarnos al origen de la celebración conversamos con las historiadoras Damaris Díaz Szmirnov y Coralia de Llorente. Díaz explica que el Carnaval se celebra en todo el mundo desde tiempos ancestrales. "Es una fiesta pagana que se organizó para recibir la llegada de la primavera. Luego se fue modelando en función de la religión".

Explica que en Panamá, las referencias sobre la actividad datan del siglo XIX. Díaz descubrió unas líneas escritas en un ejemplar del Star & Herald del 10 de marzo de 1859, en las que –con cierto tono de alivio– se comenta el fin de la fiesta: "un número de bailes y fandangos en Santa Ana y un desfile de negros por las calles, aullando hasta convertir la noche en pesadilla".

Explica que en esa época las clases bajas celebraban el Carnaval en Malambo y Malambillo y realizaban competencias en el mar, en el área del mercado y en Punta Prieta.

A partir de 1910 la actividad sufre un giro radical. Ese año la alta sociedad citadina se encarga de la organización, tras la emisión de un Decreto alcaldicio que ordena organizar el Carnaval de una forma más "civilizada".

Entonces nace un evento con un tono lujoso, con carros alegóricos, desfiles y con la participación de reinas escogidas entre las señoritas de la alta sociedad. Esta nueva organización no significó, sin embargo, el fin de la celebración entre la gente del pueblo.

Díaz Szmirnov agrega que tanto el Carnaval urbano anterior a 1910, como el posterior a la fecha, "es la fiesta del pueblo por antonomasia, por eso lleva impresa toda la cultura e incluso el pensamiento religioso".

Eso explica en parte las diferencias que se observan entre el Carnaval panameño de la ciudad, el del interior y el que celebran los congos en Colón.

La historiadora Coralia de Llorente profundiza en el tema, al señalar que en las provincias centrales y en la península de Azuero el Carnaval se caracteriza por una fuerte influencia hispano–indígena; mientras que en la provincia de Colón predominaron las costumbres africanas, producto de los asentamientos humanos de cada región.

Llorente destaca que el Carnaval, tal como lo conocemos en Panamá, comparte muchas similitudes con el que se celebra en otros puntos de América Latina.

"A la gente se le olvida que Panamá no es una isla. Somos parte de la cultura latinoamericana y tenemos una bases históricas, económicas y sociales comunes", agrega.

Esta realidad, reitera la historiadora, hace que los carnavales de Baranquilla, México o Brasil, por ejemplo, tengan muchos rasgos similares a los que se conocen aquí, porque todos nacieron a partir de una base histórica similar, que primero estuvo influenciada por los españoles y que luego fue enriquecida por la influencia de los grupos africanos y la cultura local de cada región o país.

(Vea Historia de una celebración mundial)


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