| REFLEXIÓN.
Temas de actualidad
I.Roberto Eisenmann, Jr.
Vacaciones de los magistrados del Tribunal Electoral. Después de la dictadura que sufrimos Panamá desarrolló una democracia electoral envidiable: seis consultas electorales (incluyendo referéndum) absolutamente cristalinas; en todas ganó la oposición del momento y en ninguna el perdedor gritó "¡trampa!". Ha sido uno de nuestros grandes avances como nación democrática… y un ingrediente importante de este logro se lo debemos a los que ejercieron —y ejercen— las magistraturas del Tribunal Electoral pos-dictadura. Como ciudadano les agradezco su servicio público comprobadamente ìntegro y eficaz … y es precisamente por esto que me apena y me avergüenza que terminen su periodo con un acto bochornoso que no se concilia para nada con el servicio que han prestado a la nación.
No es posible decir —y pretender que se les crea— que en 15 años no han tomado un solo día de descanso, cuando era de ellos la facultad de asignarse ellos mismos sus vacaciones y sabiendo que el hábito nacional es de acumulación máxima de dos meses… y que pretendan cobrar todos los años que ejercieron el cargo, sin sonrojarse. En el Tribunal Electoral la tarea obviamente tiene periodos de alta agitación y dedicación y otros —más largos— de baja actividad, así que no es posible justificar la no-toma de sus vacaciones. Hay un obvio conflicto de interés en aquello de favorecerse ellos mismos con un beneficio no justificado e irreal. Triste manera de salir del servicio público después de tan honrosa labor. Ojalá no permitan que se les recuerde con tamaño negativo, cobren dos años… y salgan con la frente en alto.
Salario mínimo. Lo del ingreso mínimo es más sencillo de lo que parece, pues sí hay acuerdo en cuanto a la estadística de cuántas personas promedio trabajan por hogar; esta cifra, multiplicada por el ingreso mínimo, debe producir lo que cuesta vivir. Como estamos en déficit me parece juiciosa la postura del sector obrero de pactar aumentos graduales que, a través de varios años, nos lleven a la cifra que debe ser. Los empresarios deben recordar que todo aumento en el ingreso mínimo retorna como aumento en ventas...y utilidades. Ahora bien: hay que tomar en cuenta los incentivos que son ingresos… y la situación de las micro empresas. Un acuerdo obrero/empresarial en lo del ingreso mínimo es mucho más que un acuerdo de ingresos: apunta hacia un pacto social nacional que pondría a nuestro país en el camino del éxito de (por ejemplo) Irlanda, país del mismo tamaño que el nuestro que, debido a un pacto social iniciado por obreros y empresarios, pasó de ser el país más pobre de Europa al país más rico per cápita en tan solo 12 años…sí, ¡12 años! No perdamos la gran oportunidad.
Carnaval. La vida es llorar y reír. Tristeza y felicidad. El que no conoce la tristeza jamás apreciará lo que es felicidad. El Carnaval es parte de nuestra cultura. Trabajamos duro y con la misma seriedad nos divertimos duro. Mañana comienzan cuatro días de diversión y felicidad; gocémoslos como se merece, pero tengamos la prudencia de no convertir la diversión y felicidad en tragedia. ¡Muy felices carnavales a todos! Nos vemos luego del entierro de la sardina, con renovados bríos en nuestro continuo bregar construyendo la nación.
El autor es presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana
Además en opinión
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