El acuerdo logrado sobre el salario mínimo, es como un soplo de aire fresco. La democracia se construye a punta de acuerdos, de negociaciones complejas y, a veces, lentas que concluyen con un pacto en el que todo el mundo pierde un poco y la sociedad gana mucho.
El hecho de que trabajadores y empresarios hayan consensuado esta subida del 8% es un ejemplo de los que necesitamos muchos, de los que animan a seguir trabajando por la consolidación de una institucionalidad donde las mesas de trabajo sean más importantes que las barricadas callejeras. Felicitamos a las partes e instamos a que los temas de interés general para la nación avancen gracias a acuerdos como éste.
Hablar, debatir, retroceder, escuchar, colaborar... la democracia está apuntalada con verbos en tiempo activo que, cada vez que se conjugan, describen a un pueblo cada vez más maduro, sediento de consensos y dispuesto a gestionar los disensos. |