| DECORANDO LOS BUSES. ‘LA COMPETENCIA ES DIFÍCIL’.
Motores
De pinceles y diablos
Sus herramientas son pistolas de aire, pinceles con cerdas de pelo de camello, pintura acrílica, lápiz y tiza.
| LA PRENSA/Eric Batista |
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| PELIGRO. El arte de decorar buses artesanalmente podría desaparecer cuando lleguen los buses articulados.636311 |
Fernando Navarro
fnavarro@prensa.com
Los "diablos rojos"; máquinas, grandes máquinas. Intimidantes vehículos de transporte que ganan portadas de periódicos cuando pintan el asfalto con sangre y que, a modo de lienzos rodantes, publicitan por todo Panamá el arte de panameños que retratan sus sueños, inquietudes y fantasías sobre sus viejas líneas.
Arte sobre ruedas: bondades para unos, maldades para otros cuyos rostros aparecen retratados en la parte trasera de estos buses como si hubieran sido dibujados "a patadas". Arte al fin y al cabo; arte que ha sido reconocido por personalidades televisivas como Mario Kreutzberguer, Don Francisco, quien también fue seducido por los colores y pinturas de los "diablos rojos".
En Panamá para el 2005 circulaban dos mil de estos vehículos, según estadísticas de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre. De estos, al menos mil han sido decorados por la creatividad, sudor y pulso de Víctor Manuel Reyes Bonilla, mejor conocido en las terminales de buses como "Cholín".
"Tengo más de 16 años pintando buses... empecé ayudando a mi cuñado, y al ver que tenía facilidad para esto, me dediqué a pintarlos yo solo", comentó Bonilla, de 38 años de edad.
Con cuatro hijos, un padre y una madre de la cual encargarse, este pintor está atravesando por una etapa difícil en su carrera artística.
"Los dueños de buses ya no quieren pagar por el trabajo. Ahora también hay mucha competencia", afirma Cholín, quien asegura que la difícil situación económica y los bajos precios que ofrecen los muchachos "más jóvenes" que también se dedican a decorar autobuses, han terminado por empobrecer el negocio.
Según el artista, cuando se trata de un "trabajo sencillo", que incluye pintar por fuera paisajes, o simplemente hacer líneas en un solo color, y plasmar un retrato atrás, el precio oscila por los 400 dólares. "Cuando es un trabajo por dentro y por fuera, puede rondar los 900 dólares".
El proceso inicia con los deseos del dueño del bus. "Hay que ver el nombre del bus, si es ‘hombre o mujer’. También hay que ver qué concepto quiere el propietario... tal vez quiera algo fantástico, o motivos típicos, o dragones", comentó Bonilla, quien entre sus obras ha plasmado a Jessica Alba y Ulpiano Vergara.
Pero otro temor ronda los bolsillos de Cholín: la modernización. "Este arte inició con la llegada de los diablos rojos a finales de los 60, y morirá si estos desaparecen".
Según Bonilla, si cambian la flota de buses a vehículos articulados, dejaran de existir pintores como él. Sin embargo, Cholín no cree que eso pase. "Los diablos rojos son parte del panameño. Ellos nunca morirán".
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