| RECONSTRUCCIÓN.
¿La política del presidente Bush será de destrucción?
Bob Herbert
Los estadounidenses prácticamente ya olvidaron a Keith Maupin, soldado estadounidense que fue secuestrado cerca de Bagdad en abril del 2004. Él contaba apenas 20 años de edad en ese momento. Sus captores divulgaron un video en el cual lo mostraban bajo la custodia de hombres encapuchados y armados. Con mirada nerviosa frente a la cámara, dijo: "Mi nombre es Keith Matthew Maupin. Soy un soldado integrante de la 1 División. Soy casado y tengo un hijo varón de 10 meses de edad".
Desde entonces, no se ha sabido nada de él.
De la misma forma, prácticamente ya olvidamos a Marla Ruzicka, trabajadora humanitaria de 28 años de edad, la cual fue asesinada en abril del 2005 cuando un atacante suicida se lanzó contra un convoy que estaba pasando cerca de su automóvil, en Bagdad. Se produjo una andanada de cobertura noticiosa en ese momento, buena parte de la cual se centró en el horripilante hecho de que una joven y encantadora mujer de California había sido consumida en las flamas de un vehículo en Bagdad.
El domingo pasado, el The New York Times publicó un extraordinario artículo en su primera plana detallando la agonía física y el profundo sufrimiento emocional que estaban enfrentando las tropas que tratan de soportar y superar heridas absolutamente ruinosas sufridas en Irak. "El peor accidente automovilístico no es nada en comparación con los que vemos aquí", dijo un cirujano en una de las bases de Estados Unidos en Balad.
La mayor parte de las discusiones en los medios de comunicación masiva con respecto a la administración Bush y sus aliados se centra en cómo le va al mandatario estadounidense en la esfera política. ¿Subió o bajo en los sondeos de opinión? ¿Están los demócratas cobrando fuerza, o los republicanos los harán quedar como blandengues de nuevo, cuando se trate de la seguridad nacional? ¿Cuán severa es la canción que Jack Abramoff está cantando? ¿Y qué hay de esas fotografías de Abramoff con el presidente estadounidense?
¡Hablando de concentrarse en los árboles! El bosque en este caso es el increíble caos que el grupo de Bush ha hecho con sus errores estratégicos, incansable duplicidad y llana incompetencia. Este lamentable registro ha dado como resultado, entre otras cosas, el horrendo sufrimiento y las muertes prematuras de miles de hombres, mujeres y niños.
Recuerdo una conversación que sostuve con Bernice Jones, mujer de 64 años de edad, de Nueva Orleans, quien tuvo que abrirse paso a través de una abertura en el techo de su ático para evitar ahogarse durante las inundaciones que siguieron al huracán ‘Katrina’. "Tuve que usar una tabla para sostener mi cabeza por encima del agua, porque ya la tenía hasta el cuello", relató. "Así que ayúdenme, yo creí que iba a morir".
"Recuerdo otra conversación que sostuve en febrero del año pasado con un traumatizado hombre de familia, de 34 años de edad, un ciudadano canadiense de nombre Maher Arar, quien tenía dos hijos, el cual fue detenido por autoridades estadounidenses en el aeropuerto Kennedy en el otoño de 2002, como parte de la reprensible práctica conocida como rendición extraordinaria". Lo transportaron por avión fuera de Estados Unidos a toda prisa, para después turnarlo a las autoridades sirias, mismas que lo torturaron y lo mantuvieron enjaulado durante un año, como un animal nocturno en una celda subterránea sin luz, infestada de ratas.
Después, lo dejaron ir. Nunca se ha hecho ninguna conexión entre Arar y el terrorismo.
La letanía de trágica incompetencia continuó sin ser abatida la semana pasada. El miércoles pasado, nos enteramos que el gobierno federal de Estados Unidos todavía no ha sido capaz de suministrar los remolques que prometió para que decenas de personas, que fueron expulsadas de sus hogares a causa de los huracanes que azotaron la Costa del Golfo durante el verano pasado, los usaran como refugios temporales
En cuanto a Irak, James Glanz informó en la edición del jueves pasado del The New York Times que estadísticas sobre la violencia insurgente que acaban de ser despojadas de su clasificación de seguridad al parecer hablan de una rebelión cuya capacidad para montar ataques ha crecido de manera constante en los casi tres años que han transcurrido desde la invasión.
Asimismo, Glanz ha informado que pese a la infusión de 16 mil millones de dólares en recursos del contribuyente fiscal de Estados Unidos, prácticamente cada medida sobre el desempeño de los sectores del petróleo, la electricidad, el agua y drenaje han caído por debajo de niveles registrados antes de la guerra, con base en testigos gubernamentales que rindieron su testimonio en una audiencia de un comité del Senado estadounidense.
Yo no cifraría muchas esperanzas en que la administración Bush reconstruya Irak o Nueva Orleans. Estos no son los tipos que uno llamaría para crear una ciudad reluciente sobre una colina. Estamos hablando de un grupo que se siente más a sus anchas con las artes destructivas: despilfarro de dinero, desperdicio de vidas humanas y socavación del potencial de una gran nación como Estados Unidos.
¿Pueden imaginar lo que estarían diciendo políticos del Partido Republicano y comentaristas conservadores si un presidente demócrata digamos, Al Gore o Hillary Clinton hubiera compilado exactamente el mismo tipo de registro al frente del país a lo largo de los últimos cinco años que tiene George W. Bush?
The New York Times News Service
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