| RECORTE DE AYUDA.
Mucho bla bla y poco $$$
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Brannan Jaén
LaprensaDC@aol.com
WASHINGTON, D.C. - Los gringos, para quienes el dinero lleva toda clase de simbolismo cultural, tienen varias frases que vienen al caso. Money talks ["el dinero habla"] es una. Otra es put your money where your mouth is ["respalda tu boca con tu billete"].
La idea es sencilla e innegable: todo desembolso de dólares transmite un mensaje. En Washington esta semana, los analistas tienen lupa en mano para examinar el nuevo presupuesto del gobierno de George W. Bush y discernir lo que sus cifras comunican. Aunque no hay que ser adivino para comprender el mensaje transmitido por un presupuesto que aumenta el gasto militar y recorta el gasto social, es obvio que un análisis más meticuloso revelará un mensaje más complejo.
Por lo mismo, en Panamá debemos estar preguntando, ¿cuál es el mensaje que el gobierno de Bush nos está transmitiendo con el recorte severo de ayuda estadounidense para 2007? Para buscar la respuesta, let's follow the money ["sigamos la pista del dinero"], como dicen los norteamericanos.
Comencemos con el hecho de que si en noviembre se nos hizo ver que la visita de Bush al istmo era indicio de un nuevo calor en las relaciones con Washington, este presupuesto es un balde de agua fría. Talk is cheap ["es barato hablar"] dicen los anglosajones, pero estos dólares nos están hablando en voz alta. El hecho irrefutable es que la ayuda estadounidense aumentó a más del triple durante el gobierno de Mireya Moscoso (de 6 millones a 21) y ha bajado precipitosamente bajo el gobierno de Martín Torrijos. ¿Qué nos dice eso?
Es indudable que la guerra anti-terrorista está desviando recursos hacia prioridades que tienen poco que ver con la América Latina. Es cierto que el presupuesto hace un recorte generalizado a la ayuda distribuida en el hemisferio americano pero también es cierto que el recorte a Panamá es mucho más profundo que el promedio regional. Le están cortando solo un 5% al Hemisferio Occidental mientras que el recorte a Panamá es de 42%. ¿Qué nos dice eso?
Uno también podrá discernir un mensaje inquietante en la distribución de fondos entre los distintos renglones pertinentes a Panamá, donde la inversión militar queda casi igual o hasta aumenta mientras que la inversión social se recorta drásticamente. Las cifras no mienten: Plata para apoyo democrático —"aumentar seguridad, fortalecer instituciones democráticas, promover prosperidad, e invertir en la gente"— fue reducido de dos millones en 2006 a cero para 2007. Repito, cero. Plata para desarrollo —mejorar la educación, fomentar "buen gobierno", y generar libertad económica— fue reducido a menos de la mitad comparado al año anterior. En total, los renglones de inversión social, que contaban con 8.7 millones en el presupuesto de 2006 tienen solo 3.2 millones para 2007, una reducción de casi 60%. Este es uno de los recortes más severos de toda Latinoamérica.
Por contraste, la ayuda militar para un país que supuestamente no tiene aparato militar se reduce solamente por 30% en el 2007. Funcionarios norteamericanos subrayan que esta es ayuda "no letal" y expresan su preocupación por áreas "no controladas" como Darién. Su solución, al juzgar por las cifras, es invertir más en equipo que en instituciones. ¿Qué nos dice eso?
Pero entre todos los recortes hay un renglón que sí crecerá: la plata para que los agentes panameños de los servicios estatales de seguridad -que supuestamente son civiles-reciban adiestramiento militar a manos de soldados estadounidenses. Eso sí aumenta para 2007. Es solo un aumento de 50 mil dólares, pero es un aumento significativo comparado con los recortes en la inversión social. Es aun más significativo porque un informe del Washington Office on Latin America (WOLA) advirtió en diciembre, como ha hecho anteriormente, que el Pentágono está "intensificando" su programa de confundir funciones policiales y militares en Latinoamérica. Es una cifra inquietante si tomamos en cuenta que desde 2004 se ha triplicado la partida para el adiestramiento militar de nuestras fuerzas civiles mientras todo lo demás se ha ido recortando. Y es una cifra preocupante porque el número de agentes civiles panameños que reciben adiestramiento militar aumentó por lo menos 800% entre 2002 y 2004, lejos el aumento más disparado de America Latina. Hay quienes acusan que el Pentágono busca militarizar toda la región.
Sumando todo lo anterior, los dólares definen un patrón claro: menos plata para fortalecer democracia pero más plata para militarizar a nuestras fuerzas civiles. ¿Qué nos dice eso?
La autora es corresponsal de La Prensa
Además en opinión
• Carta abierta a Dios: Xavier Sáez Llorens • La ACP y sus pater familia: Pedro de León • Frustración e injusticia: Elías Falconett • Mucho bla bla y poco $$$: Betty Brannan Jaén • Posición ante la integración económica: Cecilia Sucre Eleta
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