| NEPOTISMO.
La ACP y sus pater familia
Pedro de León
Aunque debemos reconocer la buena intención de nuestro gobernante de perseguir cualquier resabio de nepotismo en nuestro desacreditado sistema de nombramientos, todavía falta mucho por hacer contra este verdugo que ha colocado a la ACP en la lista roja de instituciones públicas cuyo régimen de contratación debe ser reevaluado. Las irregularidades en el proceso de escogencia del personal en la ACP se hicieron públicas en un revelador reportaje periodístico publicado el día 28 de enero en el Diario La Prensa, sección Panorama, página 6, bajo el título de: El Ciudadano Anónimo "El sueño de trabajar en la ACP". En dicho artículo se relatan los penosos testimonios de jóvenes profesionales con altos índices académicos que pierden sus esperanzas de trabajar en la ACP sólo por no pertenecer a la red de parentela que opera secretamente en esta institución autónoma del Estado. El resultado de estas acciones no es más que unos cuantos miembros del engranaje de nepotismo sean los mayores beneficiarios de este patrimonio inalienable de la Nación.
Es lamentable ver cómo al margen de la Ley Orgánica que regula la contratación de personal en esta institución, laboren desde colombianos como asesores legales hasta argentinos como ingenieros cuando en nuestro país hay miles de panameños con mayores méritos para ocupar estos cargos.
Al mejor estilo escocés, la ACP parece estar dividida en clanes familiares. Destacan los clanes con apellidos criollos: Ortiz, Navas, Cerrud, Garcés, Paz, Miranda, Tejada, Aguilar, Salinas, Castillo, Vásquez, Bocanegra, Melo, Hinostroza, entre otros. Están los clanes con apellidos representativos de nuestro crisol de razas: Blake, Chong, Powell, Thorne, Barrow, Lam, Thompson, etc. También encontramos clanes con apellidos de nuestra criolla aristocracia: Roux, Lewis. (Ref. Nodo de Transparencia, www.defensoriadelpueblo.gob.pa). El nombramiento de un Especialista en Igualdad de Oportunidades de Empleo con un salario de 6 mil 900 dólares no ha sido suficiente para hacer cumplir con las restricciones que por razón del parentesco establece la Ley Orgánica.
Ante los retos de cero corrupción y de una probable ampliación del Canal, es necesario dejar atrás el nombramiento por herencia y empezar a seleccionar el recurso humano del Canal a través un sistema de nombramientos por méritos académicos y profesionales mediante concursos directos y transparentes. Si este método se aplicara seriamente, todos los profesionales sobresalientes podrían optar por un cargo en la ACP sin la aprensión de que su aplicación sea desechada por no contar con el favor de un pater familiae dentro de la institución. Esto, claro está, en detrimento del personal que todavía continúa laborando tras varios años de haberse jubilado, pero en beneficio de todos los panameños.
El autor fue miembro de la Asamblea Nacional de Representantes
de 1972-1978
Además en opinión
• Carta abierta a Dios: Xavier Sáez Llorens • La ACP y sus pater familia: Pedro de León • Frustración e injusticia: Elías Falconett • Mucho bla bla y poco $$$: Betty Brannan Jaén • Posición ante la integración económica: Cecilia Sucre Eleta
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