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Poco presupuesto para el militarismo
Joel Brinkley
WASHINGTON.- A menos de un mes desde que un asertivo presidente antiestadounidense asumiera la presidencia en Bolivia, la administración Bush está planeando reducir la ayuda militar para este país en 96%.
La suma que Bolivia suele recibir es pequeña; buena parte de ella se destina al entrenamiento de oficiales militares del país, en Estados Unidos. Sin embargo, las reducciones albergan el potencial de enfurecer al poderoso grupo dominante de las fuerzas armadas de Bolivia, mismo que ha sido responsable de una larga historia de golpes de estado.
Evo Morales, líder socialista, se convirtió en el presidente del país y ha prometido que le pondrá fin a programas financiados por EU para erradicar el cultivo de coca en Bolivia. La coca es el principal ingrediente contenido en la cocaína. Oficiales de EU dicen que si Bolivia le pone fin a los programas, agricultores en Perú y otros estados productores de coca podrían exigir lo mismo. Eso podría dar origen a una inundación de cocaína barata en toda América y Europa.
El Departamento de Estado informó que la ayuda militar sería reducida debido a una ley que dice que Washington debe ponerle fin a la ayuda militar destinada a países que no han logrado ratificar una promesa relativa a no extraditar a ciudadanos estadounidenses a la Corte Penal Internacional.
El gobierno del presidente Bush no reconoce la legitimidad de dicha corte. Bajo presión, apenas poco más de 100 países han firmado un acuerdo. La presente administración ha renunciado en algunos casos a dicha regla y ha suministrado ayuda militar a países que no han firmado, pero los estadounidenses no quisieron proporcionar cifras.
Bolivia y otros cinco países Rumania, Bahrein, Kirguistán, Etiopía y Jordania han firmado dicho acuerdo pero no han ratificado sus legislaturas. La administración Bush renunció al requisito citado para los otros cinco países, dejando su ayuda militar en casi los mismos niveles de años previos.
Funcionarios dijeron que algunos de esos países se habían ganado exenciones debido a que eran aliados, en tanto que otros no eran integrantes del sistema de la Corte Penal Internacional y por tanto no estaban sometidos a la ley estadounidense. Un oficial de alto rango perteneciente al Departamento de Estado declaró que la administración Bush no tenía más alternativa que reducir la ayuda para Bolivia. Sin embargo, otro oficial dijo que la administración podría optar por, más adelante, suministrar ese dinero. Los oficiales se negaron a ser citados por nombre, aduciendo normas del Departamento de Estado.
En el año fiscal que empezó el 1 de octubre del 2005, Bolivia va a recibir aproximadamente mil 700 millones de dólares. El año entrante, con base en la propuesta presupuestaria, Bolivia recibiría solamente 70 mil dólares. Un poco más de la mitad de los recursos de este año serían empleados para comprar provisiones de la defensa civil y otro equipamiento no letal. Aproximadamente 792 mil dólares serían usados principalmente para enviar a oficiales castrenses de Bolivia a la Escuela de las Américas, escuela de entrenamiento en tácticas de combate para oficiales latinoamericanos.
Para muchos países latinoamericanos, incluido Bolivia, el entrenamiento es uno de los elementos importantes de su tradición militar. En años recientes. Bolivia ha enviado entre 50 y 100 oficiales al año a dicha escuela, según Adam Isacson, el director de programa del Centro de Estrategia Internacional, mismo que sigue de cerca la ayuda militar destinada a Latinoamérica. "La eliminación del financiamiento no le va a gustar nada a las fuerzas armadas de Bolivia", agregó.
"Las fuerzas armadas de Bolivia fueron responsables de diversos golpes de estado y otros parciales en las décadas de los 60 y 70, el último fue en 1980. Hoy día, dichas fuerzas siguen siendo poderosamente independientes", agregó Isacson, y no son un aliado natural de Morales.
Julie Sweig, la directora de estudios latinoamericanos por el Consejo sobre Relaciones Exteriores, dijo: "La administración sabe que Sudamérica no ha superado la época de golpes e intentonas golpistas". El Departamento de Estado ha trabajado duro para no ganarse la ira de Morales. Con eso, Sweig observó que esta administración aún no tiene una respuesta para Bolivia.
Cuando le preguntaron a Thomas A. Shannon hijo, el subsecretario de Estado para asuntos del Hemisferio Occidental, si él pensaba que la ayuda podría terminar provocando a las fuerzas armadas de Bolivia, él respondió: "no en este punto. Nosotros ya pasamos de ese tipo de cooperación militar".
Debido a que el dinero de Bolivia correspondiente al año fiscal en curso aún no se entrega, el país no ha recibido ningún fondo militar nuevo en dos años. Sin embargo, un oficial del Departamento de Estado dijo que el dinero de años anteriores aún estaba fluyendo, así que ellos aún no lo han sentido. No obstante, agregó, ese dinero se está acabando.
AP
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