| sociedad.
Aumento de las penas y criminalidad
Gerado Guerrel
Cuando Dios creó al mundo e hizo al hombre, le otorgó la tarea de ser co-creador... Hoy por hoy, el ser humano ha hecho concreta su función co-creadora. Esta capacidad se traduce en que actualmente no existen fronteras para la comunicación, hemos inventado medios de transporte que nuestros antepasados nunca hubiesen imaginado, creado "torres que casi tocan el cielo", hemos clonado animales, se ha reducido el impacto de enfermedades, que en otro momento histórico hubiesen significado la desaparición de la especie humana; y así podemos enumerar tantos hechos que necesitarían miles de "megas" de memoria (hablando en la jerga tecnológica) para poder escribirlos todos.
Sin embargo, creo que debemos sentarnos responsablemente a analizar y ver como podemos colaborar con el mejoramiento de nuestra comunidad panameña. Pues, como hemos inventado cosas que nos permiten preservar la vida más tiempo también hemos inventado cosas que pueden acabar con la vida en segundos. Hecho que me trae a hablar sobre el tema de la violencia en nuestra sociedad, especialmente, después de sucesos como las últimas 3 muertes que hemos conocido a través de los medios de comunicación en las últimas semanas.
No faltará alguien que con justa razón, me diga y nosotros ¿qué podemos hacer? Tal vez, no podemos acabar con la violencia de raíz, pero hay cosas que amenazan nuestra vida cercanamente y allí sí podemos hacer algo. Mantengamos en mente que aparte de las psicopatías (anomalía psíquica por obra de la cual, a pesar de la integridad de las funciones perceptivas y mentales, se haya patológicamente alterada la conducta social del individuo que la padece) somos seres humanos emocionales, con sistema de autocontrol, un nivel de conciencia y valores, pero ¿qué está pasando que personas están desarrollando comportamientos violentes? Los especialistas necesitamos investigar más sobre el tema. Sin embargo, lo que si podemos trabajar todos en el área de prevención, pues la violencia en algunas ocasiones "puede ser la consecuencia de…", pero en otros casos el síntoma social de…", pues el origen de las conductas violentas en muchos casos, responde a múltiples factores, es decir, es multicausal. Analicemos.
Existen tantas cosas que tal vez no acaben con vida física propiamente dicha, pero que facilitan que muchos de nuestros niños, niñas, adolescentes, jóvenes, hombres y mujeres vayan por la vida desarrollando conductas "violentas" que se van sedimentando en la personalidad del individuo, y que en algunos casos "justifican la violencia", al nivel de aceptarla como una posibilidad de abordaje de una situación- problema, esto es algo que no podemos dejar pasar por alto.
Las drogas, la violencia intrafamiliar, el abuso infantil, la desnutrición, la pobreza; sin embargo, todas estas cosas pueden ser evitadas o reducir su impacto en los seres humanos. Además, cuántos de nosotros hemos "matado" o hemos dejado que nos "maten" nuestro deseo de vivir, el amor por la vida, como dice un autor europeo: necesitamos tener la "reverencia por la vida", que incluye el respeto de todo ser viviente.
Tal vez, la reverencia por la vida se traducirá en descubrir cada día que amanece una nueva oportunidad para ser mejor y hacer algo por los demás. Ojalá pudiésemos reconocer hermosura en la misma escena que vemos cada día cuando nos levantamos cada día. Alguien podría cuestionar mi punto de vista y decir: ¿qué de bueno podemos encontrar entre tantos tranques, problemas y estrés? No deja de ser cierta esta realidad, pero a veces perdemos de ver cosas que nos ayudarían a ver la vida con otra perspectiva y que suceden en esta misma realidad de cada día. Esto sumado a que padres, educadores y todos los ciudadanos, extingamos conductas como "el que pega primero, pega dos veces…", "no te dejes hijo, si te pega, pégale…". El poder dialogar en vez de gritar, maldecir o insultar, él que grita más, tal vez demostrará que tiene un buen tono de voz, pero no necesariamente demostrará que tiene la razón.
Señores, tenemos que trabajar en la prevención de actitudes, conductas y comportamientos violentos, todos nosotros, pues a veces "depositamos" esta responsabilidad en "otros" (educadores, gobierno, policía, medios de comunicación), y nos mantenemos en "nuestra zona de confort", pero es cada ciudadano panameño, el que tiene que ser realmente agente de prevención. ¿Qué esta haciendo Ud. en su casa, familia, barrio, trabajo para prevenir las conductas y comportamientos violentos? Es responsabilidad de todos.
El autor es psicólogo
Además en opinión
• Entre la libertad y el irrespeto: Carlos Iván Zúñiga Guardia • La certificación y recertificación: Rolando Rangel • Patología cultural: Alfredo A. Arango • Nuestra mejor herramienta: Roberto Moreno • Aumento de las penas y criminalidad: Gerado Guerrel
|