| CONTROL.
Misiles, bombas y petróleo
Violeta Yanguela
El Movimiento para la Emancipación del Delta del Níger ha secuestrado a cuatro extranjeros y atacado las instalaciones de la compañía francesa Total y la italiana AGIP. El grupo demanda el control local de la riqueza petrolera y el pago de 1.5 billón a la Shell como compensación por la polución para liberar a los secuestrados. Nigeria produce 2.4 millones de barriles diarios de petróleo.
Irán con una producción de petróleo de 3.9 millones de barriles diarios quiere tener su propia bomba atómica para completar sus juguetes armamentísticos con los misiles que llegan hasta Israel. El presidente Mahmourd Admadinejad califica el holocausto judío como un mito, y al Estado de Israel como una mancha ignominiosa que debería ser borrada del mapa. Estos tienen petróleo, misiles y ahora quiere su bomba.
Mientras el jefe del Estado Mayor del Ejercito francés declara que no puede excluirse una intervención en Costa de Marfil en respuesta a la revuelta a los 4 mil soldados franceses y de los cascos azules de la ONU, Jacques Chirac anuncia que Francia podría responder con armas nucleares a un ataque terrorista amparado por un Estado o incluso atacar en forma preventiva, censurando en su discurso la intención de ciertos Estados de dotarse de la potencia nuclear, contraviniendo los tratados. No, que no es Bush quien lo dice, que es Chirac. Sin duda se trata de Francia, potencia nuclear.
El año comenzó con Valdimir Putin como protagonista. El 80% del gas procedente de Rusia que consumen un grupo de países de la Unión Europea, pasa por Ucrania que cobra el 15% del gas que circula por su territorio. Rusia con una producción de 9.1 millones de barriles diarios cerró la llave del suministro del gas, exigiendo el aumento de precio, quintuplicándolo. La revolución, sobre todo, si es naranja, se cobra. Pero Ucrania también cobra. Cobra por la base de la flota rusa del Mar Negro que se encuentra en Crimea, regalo de Krushov a Ucrania, y también cobra por un par de estaciones de radares que previenen de ataques de misiles a Rusia.
Gas por misiles. Al parecer continúa con el cobro. Le ha tocado a la Revolución de las Rosas de Georgia. Dos explosiones en el principal gasoducto que abastece a Georgia y a Armenia han interrumpido el suministro en medio del invierno más frío de los últimos 20 años. Georgia es la ruta que distribuye la producción petrolera de Azerbaiyán a Occidente.
De este lado del Atlántico don Evo Morales está molesto. Le han destruido los misiles bolivianos. Un gobierno anterior había adquirido unos misiles tierra-aire a China. Hace unos meses, el ejército boliviano envió esos misiles a Estados Unidos para que los desarmaran. Pobreza y misiles. ¡Qué combinación! Aún le queda un consuelo, el aumento ya anunciado del precio de venta de los 7.7 millones de metros cúbicos del gas boliviano a la Argentina, y que una parte Argentina vende a Chile, y por supuesto sus reservas de gas en el sur de Bolivia que siguen ahí, sin ser explotadas.
En Venezuela, con una producción de 3 millones de barriles diarios, el comandante Chávez, compra deudas, armas, aviones y fragatas, y el pasado año afirmaba que "estamos comenzando a hacer investigaciones y proyectos en el área de energía nuclear".
Petróleo, armas, ¿misiles y bombitas? ¡Cuídense!
La autora es periodista dominicana
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