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Reportaje especial
Panamá, viernes 20 de enero de 2006
 

actitud.

¿Ser o no ser? Esa es la pregunta

Victor Zakay

Hace cientos de años, el escritor William Shakespeare escribió esta famosa frase en su obra Hamlet. El significado de ella es muy clara, sin embargo, su interpretación ha sido utilizada en distintas formas. Voy a tratar de se fiel a las palabras e interpretarlas en en este siglo.

Aquí en Panamá, al igual que en muchos países del mundo, estamos acostumbrados a decir algo y significar otra cosa. Eso por supuesto es jugar con las palabras. Este juego está muy de moda, especialmente con los políticos y funcionarios públicos. La pregunta ¿es permitido y aceptable o no? Si un padre usa esta estrategia con sus hijos los va a confundir y crearles problemas cuando crezcan. Por consiguiente, los psicólogos nos aconsejan a no actuar de esa forma.

Cuando se trata de adultos, las reglas cambian. Muchas personas están acostumbradas a jugar con las palabras, y justificar su comportamiento cuando les convenga. La pregunta es: ¿es permitido y aceptable o no? La Biblia es muy clara en este repecto. El rey Salomón es muy claro en este tema, cuando dice en su libro eclesiásticos (7:1) "mejor un nombre que un buen aceite". O sea, que la reputación de uno vale mucho. Lamentablemente, no todos son fieles a esas palabras. Está muy de moda decir algo y significar otra cosa. Por eso yo escribo la frase.

Ni palabras, ni promesas. Hechos solamente.

En esta ocasión me dirijo al presidente Martín Torrijos y su Gabinete.

Con el pueblo panameño no se juega. Si usted promete algo, mejor que lo cumpla. De otra forma usted no es lo que alegó ser. Estamos en el siglo veintiuno, así que hay que actuar debidamente. La computadora nos permite almacenar infinidad de cosas, así que tenemos que tener cuidado con lo que decimos. Hasta la más simple persona tiene acceso a una computadora, especialmente los jóvenes. Consecuentemente debemos procurar ser fiel a lo que decimos. No considero necesario entrar en detalles y explicaciones, así que la dejaré allí.

La próxima vez que se vean al espejo pregúntense: ¿soy o no soy? Esa es la pregunta.

El autor es ingeniero


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