| modernización.
Los TLC y su impacto en el ámbito educativo
Xonobel Quintero A.
En 1994, el gobierno de turno de la República de Panamá, a nombre del país, firmó el compromiso ineludible de presentar la educación ante el comercio mundial. Este acto y las subsecuentes acciones sobre el tema se mantienen en total hermetismo y al margen de la opinión ciudadana, lo que constituye una flagrante violación al derecho de información, sobre todo por las nefastas implicaciones laborales y educativas que dicho compromiso conlleva para la sociedad panameña. En tal sentido, nuestra Federación Nacional de Trabajadores de la Educación Panameña (Fenatep), en reunión sostenida recientemente con el despacho superior del Ministerio de Educación, peticionó formalmente el suministro de toda la información oficial que manejan los entregadores (negociadores) que pactan la entrega de nuestra educación al comercio mundial, ya que consideramos que en la medida en que el docente esté ampliamente informado, mejor será su capacidad de reacción y adaptación. Nos preocupa además porque estos son tiempos de la economía del conocimiento, y la educación, el medio vital para alcanzar una mayor prosperidad social, por lo cual se hace urgente accionar controles de garantías y calidad a tiempo para que no suceda la misma tragedia que nos ha ocurrido con la privatización de los servicios públicos de telefonía y de electricidad, que se han encarecido y producen grandes fugas de divisas, y el hecho más grave, que estos capitales transnacionales entran sin restricciones directamente al patrimonio más sensitivo de todo país, como lo es el elemento cultural, pues desde sus proveedores de saberes (universidad), tal cual se le conoce en la bolsa de valores, la población panameña quedará a merced de sus influencias, ya que hacia cualquier parte del planeta elaborarán el currículum que según ellos corresponde a los estándares y demandas del comercio mundial y quedaremos bajo su dominio y manipulaciones ideológicas, desde donde consolidarán más aún su mecanismo de explotación y sometimiento.
La Fenatep ha advertido como signo peligroso el que las dos altas autoridades que jefaturan el Ministerio de Educación -entidad que por ley está llamada a ser la promotora y garante de la educación pública panameña- provengan de direcciones de dos transnacionales proveedoras de saberes que operan en el país y tememos que desde esa altas posiciones monten una política de desprestigio y descalificación de la prestación de la educación pública por la vía estatal.
La Fenatep está a la espera de una respuesta ministerial y reafirma su disponibilidad de abordar este tema sin exclusión, prejuicio ni resistencia, pero también a defender que todo acuerdo concesionario en materia de liberación de nuestra educación conlleve la implementación de políticas compensatorias que le garanticen al educador panameño contar con las facilidades para lograr mayores conocimientos, a fin de que nuestras posibilidades laborales en el nuevo escenarios global se mantengan a través de una alta competitividad profesional.
El autor es abogado y presidente de la Fenatep.
Además en opinión
• Perú: crucigrama político complicado: Roberto Díaz Herrera • Desafíos de la diplomacia en tiempos de globalización: Edwin Pinzón Vargas • Ética en la impartición de justicia: Hernán B. De León Batista • Los TLC y su impacto en el ámbito educativo: Xonobel Quintero A. • ¿Mañana será mejor?: Marcelino González T.
|