| nombramientos.
La ‘nueva’ Corte
I.Roberto Eisenmann, Jr.
Las críticas no se han hecho esperar. Quizás sabiendo lo que venía, el Presidente esperó hasta última hora y logró una ratificación de la Asamblea a la velocidad de un rayo, pre-fiestas de Fin de Año, en la esperanza de que la quemazón no fuera tan prolongada.
Ciertamente que la vinculación a la Asamblea, al sistema judicial y a el partido gobernante son motivos de justificada crítica.
Conozco poco a los dos nuevos magistrados, así es que me he preocupado por hablar con quienes conocen más de cerca su trayectoria.
Veamos lo que he podido averiguar, que combino con algunas opiniones personales:
Para Harley Mitchell, su vinculación con el PRD desde muy atrás es un negativo que sólo podrá disiparse con su actuación en la Corte. Una ventaja que ofrece es su no vinculación con grandes bufetes de abogados (un serio problema que tiene la mayoría de los candidatos muy reconocidos). Su larga trayectoria jurídica en la Asamblea tiene el negativo de posibles lealtades con personas a quienes podría tener que juzgar en un futuro próximo; además, tiene mucho tiempo de no ejercer como abogado. Sin embargo, la mayoría de las opiniones recogidas entre diputados es que Mitchell es un gran conocedor de la técnica de construcción de Leyes y del manejo legislativo. Las tres palabras que más me usaron amigos y adversarios por igual, son: "balance", "tolerancia" y "respeto"; todas son virtudes importantes en un juzgador. Hablé con algunos de sus estudiantes y recogí lo siguiente: "muy estudioso y serio en su profesorado. Un buen maestro". Hablé también con buenos amigos bocatoreños… y me indicaron que a pesar de su vinculación con los militares nunca se conoció nada negativo, ningún abuso, ningún problema de deshonestidad; debido a su vinculación, estas son súper recomendaciones.
Llego a la conclusión de que a pesar de los obvios negativos de sus vinculaciones con un partido y otro órgano del Estado, es muy posible que sus virtudes personales puedan -con sus actuaciones- convertirlo en un magistrado, no solo bueno sino reformador... Muy pronto lo sabremos. A veces cuando se llega a un puesto con pocas expectativas en la opinión pública, es más fácil impactar positivamente con las actuaciones... Pronto lo sabremos.
El magistrado Víctor Benavides tiene una larga trayectoria en la Procuraduría de la Administración. Así como la Procuraduría General ha tenido procuradores nefastos por muchas décadas, la de la Administración se ha comportado razonablemente bien desde hace mucho tiempo. El posible defecto es que una persona con 31 años metido en un sistema seguro que tendrá poco interés en reformar su hábitat de tantos años. El otro lado de la misma moneda es que precisamente por tener tantos años en el sistema, conoce bien todos los defectos y obviamente lo que hay que hacer para reformarlo con eficacia. Ana Matilde Gómez entró a la Procuraduría de la Nación corriendo porque la conocía por dentro, y sabía lo que había qué hacer desde su primer día en el puesto.
Por otra parte, es una regla básica gerencial (pública o privada) que la mejor promoción es la que se produce desde dentro de la organización.
Tiene el licenciado el defecto de años de no ejercer, cosa que a la vez es virtud al no tener vinculaciones con los bufetes de abogados.
En conclusión: a pesar de los defectos de vinculación, podemos ser optimistas. La Corte tendrá ahora 4 de 9 magistrados que no están irremediablemente contaminados con la primitiva corrupción ya conocida. Esperamos que los dos nuevos magistrados no sean sordos a los reclamos de la ciudadanía, y que no vayan a ser "gatopardianos" (frase de Tommasi que indica "efectuar cambios para que todo quede igual").
Yo me declaro optimista. Siento que no defraudarán a esta ciudadanía harta de la injusticia de la Justicia.
El autor es presidente de la Fundación para la Libertad Ciudadana
Además en opinión
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