| comicios reñidos.
Elecciones en México podrían acabar en tribunales
Mónica Meddel
Las elecciones presidenciales del próximo año en México podrían acabar en los tribunales o con protestas en las calles si se mantiene el escenario actual de poca diferencia porcentual entre candidatos, dijeron analistas.
En lo que se anticipa como los comicios más reñidos de la historia, el izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) es el favorito, según sondeos, para conquistar por primera vez la silla presidencial, mientras el conservador Partido Acción Nacional (PAN) busca mantenerla y el Partido Revolucionario Institucional (PRI) recuperarla. Las encuestas para los comicios del 2 de julio muestran al postulante del PRD, el ex alcalde izquierdista de la Ciudad de México Andrés Manuel López Obrador, a la cabeza de las preferencias electorales. Pero la ventaja frente a sus rivales se ha venido estrechando en los últimos meses y ahora le sigue de cerca Felipe Calderón, un ex ministro del PAN, y después Roberto Madrazo, un ex presidente del PRI, ligado a la vieja guardia del partido. "Eso podría llevar a una elección cerrada (...) con resultados impredecibles, donde el vencido no acepta los resultados y el vencedor intenta imponerlos. Una elección cuestionada que acaba en los tribunales o en las calles", sostuvo la politóloga y periodista Denise Dresser. Las diferencias máximas en los sondeos son de alrededor de 10 puntos porcentuales, que a julio podrían acortarse a entre cuatro y cinco puntos si se considera que el voto sin partido ronda el 25%, según los analistas. "Suponer que de acuerdo a cómo se está distribuyendo el voto se va a mantener igual a julio (...) llegaríamos a una elección sumamente disputada que tendría una alta posibilidad de derivar en conflicto", dijo a Reuters el coordinador del Centro de Estudios Políticos de la UNAM, Carlos Sirvent. México no tiene segunda vuelta para definir los comicios en caso de un resultado estrecho.
La sombra del fraude. México fue gobernado durante 71 años por el PRI, que impuso mandatos autoritarios en un sistema que el escritor peruano Mario Vargas Llosa llamó "la dictadura perfecta".
Durante las siete décadas de hegemonía de ese partido, el candidato del PRI y futuro presidente era designado por su antecesor, en un proceso llamado "dedazo". El nombramiento luego era refrendado en las urnas en un proceso poco transparente. Hace cinco años, un candidato de otro partido consiguió llegar a la presidencia. Vicente Fox, del PAN, ganó los comicios del 2000 con el 42.5% de los votos y más de seis puntos porcentuales sobre su rival priísta Francisco Labastida. Pero para julio del próximo año el panorama es más incierto, sobre todo luego de que en los últimos años algunos comicios estatales muy cerrados terminaron impugnados en los tribunales. "Las elecciones han estado impugnadas por bipartidismo (...) si hay cercanía en las cifras, me parece que (la impugnación) puede ser un escenario", dijo a Reuters el historiador e investigador del Colegio de México, Lorenzo Meyer.
A último momento, lo que podría hacer inclinar la balanza y definir el ganador son las alianzas o acuerdos entre el candidato en segundo lugar y el que se encuentre tercero, según los especialistas. "No va a ser un empate entre tres (...) en febrero o marzo se sabrá cuál de los partidos, el PRI o el PAN, puede contender contra López Obrador", dijo a Reuters, José Antonio Crespo, del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE).
Reuters
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