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Reportaje especial
Panamá, jueves 15 de diciembre de 2005
 

DELINCUENCIA.

Complicidad compartida

Gabriel Ortega W.

Los casos de delincuencia en el país van en aumento. Día tras día nos damos cuenta de que el índice de delitos va acrecentándose, y para las personas conocedoras del tema no es algo extraño, pues como dicen los expertos dos cosas iguales a una tercera son iguales entre sí, o sea que si no se previene la delincuencia + si no pides ayuda para resolver el problema > al final lógicamente esta aumentará.

Lo que está pasando en Colón es algo lamentable, pero más triste es saber que hay un remedio para esto y los que pueden hacer algo no lo hacen. Esto me lleva a una sola conclusión, si se cuál es la enfermedad, además cuál es la posible cura, pero no hago ni siquiera el intento, entonces soy cómplice de la enfermedad.

En el caso de la delincuencia, sabemos que es difícil bajar los índices delictivos a cero, pero no es imposible reducirlos a la mitad. Si yo se esto y no hago el intento, entonces soy cómplice de los delincuentes; es como ver y no decir dónde está el mal.

Lo que trato de decir, nuevamente, es que querer pretender que la prevención de la delincuencia es un trabajo solo de la policía, es lo más absurdo que una persona puede pensar. De igual forma, querer decir que con darle a la policía un millón de dólares se resuelve el problema de la delincuencia, es otro mal análisis de la situación.

La delincuencia es un problema de todos, al menos eso entiendo cuando leo las directrices para la prevención de la delincuencia.

Las directrices para prevenir la delincuencia no son exclusivas de un país en particular, sino son el resultado de un estudio serio y responsable, de lo que podemos hacer para reducir la delincuencia. Estas directrices son tan reales y comprobadas que las Naciones Unidas las adoptaron por medio la resolución 45/112, las llamadas Directrices de Riad.

Mi pregunta es ¿por qué si hay parámetros y lineamientos para poder comenzar un programa nacional para la prevención de la delincuencia, esta va en aumento y a los diferentes gobiernos no les importa esto de prevenir la delincuencia?

El caso específico de la provincia de Colón alarma en gran medida, pues la configuración geométrica de la ciudad, con sus calles bien trazadas, como si fuera un tablero de ajedrez, el tamaño pequeño de la misma ciudad, los edificios de poca altura dan más facilidad para cuidar las calles.

Además un sistema telefónico altamente sofisticado, computadoras, y juegos de cámaras accesibles, compañías millonarias alrededor de la ciudad, un cuartel de policía en el centro de la urbe y la delincuencia en aumento. Esto huele a quemado, como dice mi anciana abuela. Es un claro ejemplo de un enfermo que muere dentro de un hospital por falta de atención (con tantos médicos y equipos).

No, no es negligencia policial, se equivocan, pues para poder combatir la delincuencia cada persona tiene su papel en esta película.

Mi otra pregunta es dónde está el plan del gobierno para prevenir la delincuencia. Dónde está el plan de los diferentes partidos políticos para prevenir los delitos juveniles, y el de la Gobernación, el del alcalde, y qué hay del plan del honorable representante, o es que dentro del circuito electoral de los legisladores no ocurren delitos. Y qué hay del papel preventivo de la junta comunal, el de los corregidores, y qué pasa con el plan preventivo del Ministerio de Educación y el Ministerio de Desarrollo.

Además, dónde está el plan de prevención de delitos del Ministerio de Gobierno y Justicia.

Cada institución seria y transparente tiene la responsabilidad civil y moral de aportar un esquema, un borrador de qué se puede hacer para prevenir la delincuencia juvenil y la delincuencia en general.

¿Qué hay de los bancos, las aseguradoras, las cooperativas… Y mis amigos que tienen el poder de los medios de comunicación … tendrán un plan que aportar…? claro que sí.

Si usted es una persona que piensa, se dará cuenta de que todos hemos fallado porque no hemos tenido voluntad para aportar ni un solo párrafo sobre lo que se puede hacer para prevenir el delito, y así ayudar a esta sociedad que se ahoga en un mar de robos y crímenes a la vista de muchos profesionales tienen colgados varios diplomas y pergaminos en sus casas, que se llenan de polvo… pero no le valor al esfuerzo utilizado para alcanzar sus metas y méritos.

El autor es técnico en riesgos de la ACP


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