La Prensa
  Portada | Clasificados | Foros | Ediciones anteriores | Archivo | Contáctenos
  EL IMPRESO  
Hoy por hoy  
 
   
  Opinión  
  Perspectiva  
  Deportes  
  Mundo  
  Economía y Negocios  
  Vivir +  
  Reseña  
  Sociales  
  Horóscopo  
     
  SUPLEMENTOS  
  Ellas Virtual  
  Martes Financiero  
  Aprendo Web  
  Reseña Empresarial  
Pulso de la Nación
  SERVICIOS  
Titulares por
e-mail
Columnistas
Guía del sitio
Tarifas
¿Quiénes somos?
Contáctenos
  TIEMPO LIBRE  
Turismo
De interés
Cartelera de cines
De noche
 
  PÁGINA DEL LECTOR  
Porque nuestros lectores sí cuentan
  CANALES  
Salud
Psicología
Psicología sexual
Bebés
Hogar
Mascotas
Tecnología
Cine
Libros
Farándula
Discos
Reportaje especial
Panamá, miércoles 14 de diciembre de 2005
 

INDOCUMENTADOS.

Nueva masacre de inocentes

Sergio Muñoz Bata

Esta semana, 92 miembros del partido Republicano, el del "conservadurismo compasivo," intentarán consumar un infanticidio que ni al mismo Herodes se le hubiera ocurrido hace siglos, precisamente por estas mismas fechas.

Si su iniciativa prospera en la Cámara Baja, los Tartufos (¿recuerda usted la hipócrita religiosidad del personaje de Moliere?) intentarán forzar la votación de una propuesta de ley que despojaría de la ciudadanía estadounidense a los niños nacidos en este país de padres indocumentados.

La enmienda 14 de la Constitución americana, ratificada en 1868 para garantizar los derechos de los esclavos emancipados, establece que "Todas las personas nacidas o naturalizadas en Estados Unidos y por tanto sujetas a jurisdicción son ciudadanos de Estados Unidos y del estado en el cual residen".

Según los "piadosos", la "jurisdicción" sobre los indocumentados es lo que está en duda dado que viven ilegalmente en el país, lo que excluiría a sus hijos de la protección de la enmienda.

Abrazado a la hipérbole el representante texano Lamar Smith, recién pontificó que a Estados Unidos llegan tres clases de indocumentados: los que buscan trabajo, las que vienen a dar a luz y los que vienen a cometer crímenes y arropándose en un ramplón patriotismo legalista llamó a dar la batalla en todos los frentes.

Smith y Tom Tancredo, su aliado en jugarretas del estado de Colorado, quisieran hacernos temer que dentro de dos décadas los niños que están por nacer bien podrían tener éxito solicitando la residencia legal para sus padres.

Poco les importa a los 92 representantes tener en su contra la interpretación tradicional de la Constitución. Tampoco les importa enfrentarse a una comunidad étnica cuyos votos necesitan desesperadamente. Todavía peor, les importa un bledo castigar a millones de niños haciéndoles apátridas por las acciones de sus padres. De revocárseles la nacionalidad a los hijos de los indocumentados, se crearía una enorme población de niños carentes de nacionalidad y sujetos a la decisión de los países de origen de sus padres de otorgarles la nacionalidad de sus ancestros.

Lo poco que se conoce acerca de la opinión de la ciudadanía sobre el tema sugiere que el país estaría dividido en partes casi iguales con una ligera mayoría a favor de los Tartufos.

Es posible que la propuesta de los Tartufos sea aprobada y se incorpore a alguno de los proyectos de ley que actualmente contempla la Cámara Baja y que proponen elvirtual cierre de la frontera. Hoy, sin embargo, el futuro de la mal intencionada propuesta en el Senado se ve incierto. La iniciativa es tan radical que es poco probable que cuente con el apoyo de un número suficiente de senadores como para verla convertida en ley. Además, tampoco parece viable que la Casa Blanca apoyaría una medida suicida y cruel como esta.

Por más desmemoriado que sea este país, y vaya que existen innumerables ejemplos de selectiva amnesia estadounidense, alguien debería recordarle a los actuales ocupantes de la Casa Blanca que el partido Republicano casi desapareció del mapa de California en 1994 cuando, por ganar la reelección, el entonces gobernador Pete Wilson, republicano de cepa, apoyó la infame Proposición 187 que no sólo alentaba la delación sino que intentaba impedir el acceso a la educación pública de los hijos de los indocumentados.

El autor es miembro del consejo editorial de Los Angeles Times


Además en Perspectiva

Asesinato, un misterio mexicano
Autores de atentados a los tribunales
Nueva masacre de inocentes



 
 
  TURISMO
 
 
  RECETARIO
Recetario  
 
    BUSCADOR  
Google
Web
prensa.com
 
© 2005. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
Advertencia: Todo el contenido de www.prensa.com pertenece a Corporación La Prensa S.A. Razón por la cual, el material publicado no se puede reproducir, copiar o transmitir sin previa autorización por escrito de Corporación La Prensa S.A.
Le agradecemos su cooperación y sugerencias a internet@prensa.com y Servicio al cliente.
En caso de necesitar mayor información accese a nuestra biblioteca digital o llámenos al 222-1222.
Corporación La Prensa: (507)222-1222 | prensa.com: 323-7292 / 323-7338
Apartado 6-4586 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá