INOCENCIA. Alberto de Jesús, de cinco años,
es aprendiz de monaguillo. Distraido y ensimismado, como si el asunto no fuera
con él, juega solo durante la celebración de la Misa de Primera
Comunión celebrada el pasado 8 de diciembre en la Catedral de Panamá,
en el barrio de San Felipe. Muchos niños entre ocho y nueve años
cumplieron la semana pasada, por primera vez, con este sacramento de la fe católica.
Este acontecimiento se celebra con una misa solemne dedicada especialmente para
que los pequeños aprendan a recibir simbólicamente el cuerpo y la
sangre de Jesucristo. |