El adverbio es una categoría gramatical. A diferencia de otras, es invariable. No cambia en género ni en número. Complementa la significación del verbo, de un adjetivo o de otro adverbio. Hay de lugar (lejos), modo (fácilmente), cantidad (mucho), orden (primeramente), negación (no), afirmación (sí).
Mucha gente pone el adverbio a bailar. Lo confunde con el adjetivo y varía erróneamente su estructura. Lo pluraliza o le traviste el género. Alguien afirma: "Tiene una autoestima demasiada elevada". ‚Demasiada‚ es una incorrección. Es ‚demasiado‚. Es un adverbio y no un adjetivo. Lo correcto: "Tiene una autoestima demasiado elevada". Demasiado, como adverbio, es excesivamente. Como adjetivo, puede ser demasiada, demasiado. Significa que tiene demasía. Otros hablantes desembarcan sin estribo. "Ella está media loca". Lo correcto: "Ella está medio loca". El adverbio es ‚medio‚. No por completo. A medias. No enteramente. Loca en el 50 %. Es un aproximado. Aunque quien está chiflado, lo está más. Y los hay completos. En el 101%. ‚Medio‚ también es adjetivo. Es flexible en número (medio, medios) y en género (media, medio), y significa igual a la mitad de algo. Hay que determinar cuál es la función de la palabra en la frase. Si su función es adjetiva o adverbial.
La base y las preposiciones. Sí es productiva la locución preposicional ‚en base a‚. Incorrecta. No debe emplearse, por tanto. Con esa preposición inicial, se altera la sintaxis. El léxico es aumentado con frecuencia con voces de distinta procedencia, lo que es legítimo y válido si no existen en nuestra lengua una o varias con significados similares. Es un sistema abierto. El de la sintaxis es cerrado. ¿De dónde surgió esa expresión? Se cree que se origina en la frase inglesa on the basis of. La preposición ‚en‚ indica en qué lugar, tiempo o modo ocurre la acción del verbo. Olvidemos la locución maldita, y pensemos en que el sustantivo ‚base‚, fundamento o apoyo principal de algo (político, incluso), debe ligar con otras preposiciones. Por ejemplo: ‚con‚ (medio, modo o instrumento que sirve para hacer algo) y ‚sobre‚ (encima, acerca de). Con estas fórmulas es llevadera la locución y pasa más por las aguas del español: ‚con base en‚, ‚sobre la base de‚. La palabra ‚base‚, propiamente, con un significado tan importante, puede ser antecedida por distintas preposiciones (‚de‚ también), independientemente de la locución-muletilla que origina este comentario.
He leído por allí consejos de quienes piensan que ni siquiera debe emplearse con esas preposiciones el sustantivo ‚base‚, y decir ‚según‚, por ejemplo. Binladen de la vida hay en todos los rincones.
Acceder. Accesar es un reguetón. Se escucha en todas partes. Es un invento innecesario e hijo del inglés informático. El latín ya tenía accedere, que significa acercarse. Y el Diccionario de la Academia lo recoge desde el siglo XVIII. En el mejor de los casos, es consentir en lo que otro solicita o quiere. Tener acceso. Entrar en un lugar o pasar a él. Tener acceso a una situación, condición o grado superiores, llegar a alcanzarlos. ¿Entonces para qué el desgraciado accesar? He asistido a varias conferencias en las que los ilustres expositores nos ‚accesan‚ hasta la coronilla, pasando por la pantorrilla. Alguien que conoce de estos fenómenos me advirtió de que terminará imponiéndose el vocablo no de marras, sino dicho por gente de marras. Verbo preinformático, acceder tiene todas las cualidades para indicar la acción de llegar o acercarse, es decir tener acceso. El acceso es entrada o paso. Entrada al trato o comunicación con alguno. Acceso, como vocablo médico, es un ataque de histerismo, epilepsia, disnea. Lo que tienen los promotores del ‚accesar‚. Diga ‚acceder‚ en todas las hipótesis, en este proceso de cocción en el que vaticinamos cuál será el verbo ganador.
Lo dijo
Lo que es. Payasada inútil en medio de la oración. Entona, levanta el cuello y pronuncia: "Allí va el presidente de la República en lo que es el automóvil oficial". Chico, podrías haberlo dicho mejor sin "lo que es". Lo correcto: "Allí va el presidente de la República en el automóvil oficial". ¡Qué frase más directa y elegante! Lista para la fiesta. De cuñas innecesarias, líbranos Señor: funcionario público. Ese ‚público‚ es de ñapa. Todo funcionario es público. ¿Y qué me dices de refrán popular? ¿Acaso hay refranes no populares o impopulares? Seguiremos informando.