La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) se manifestó decepcionada por los resultados del programa "Hambre Cero", puesto en marcha en Brasil en 2003 por el presidente Luiz Inacio Lula da Silva. Según Hartwig de Haen, del Departamento Económico y Social de la FAO, el proyecto aún no ha concretado las medidas estructurales prometidas para combatir el hambre y la desnutrición. La FAO apunta que Brasil disminuyó el número de desnutridos de 18.5 millones en 1990, a 15.6 millones en 2002.