La caída del Arco Chato representa el estigma que llevamos como Nación, por la dejadez hacia nuestro patrimonio histórico.
El 7 de noviembre de 2003, en plena celebración del Centenario, colapsó la estructura erigida en 1678. Una negligencia imperdonable a los panameños y a sus autoridades, que llevará en la historia como símbolo distintivo la Administración Moscoso, la cual escogió celebrar nuestro aniversario con cuanta frivolidad y desfile encontró, mientras el patrimonio histórico se venía abajo y los ladrones hurtaban nuestra herencia precolombina.
Es cierto que por su naturaleza, la reconstrucción del Arco Chato jamás podrá devolvernos el significado y la magia de una estructura que soportó por 325 años los más pavorosos fuegos, efectos climáticos y movimientos sísmicos; pero es nece-sario destacar que la reconstrucción que hoy inicia el Inac junto con la empresa privada, precedida de una labor de consolidación del resto de las ruinas del Convento de Santo Domingo, augura otra oportunidad para la historia. |