Luego de ocho horas de discusión en la Colina, el rector de la Universidad de Panamá, Gustavo García de Paredes, no pudo convencer al Consejo Académico Ampliado de restringir en el futuro, las formas de protesta a la mínima expresión para evitar nuevas suspensiones de clases y prevenir una amenaza a la autonomía universitaria.
Sin embargo, la dirigencia estudiantil se comprometió con el rector a no protestar con el rostro cubierto; a no utilizar bombas incendiarias, fuegos artificiales ni objetos contundentes que puedan lesionar a terceros; ni mantener en el campus productos que puedan poner en peligro la integridad de estudiantes y docentes.