WASHINGTON, Estados Unidos / EFE. La Agencia Espacial estadounidense (NASA, por sus siglas en inglés) ha emprendido profundas reformas para hacer realidad el proyecto del presidente de EU, George W. Bush, de poner una vez más a un estadounidense en la Luna y preparar futuros viajes tripulados a Marte. Bajo su administrador, Michael Griffin, esta reorganización subraya las aptitudes científicas más que las políticas y pretende hacer olvidar los problemas que han agobiado en los últimos meses a la NASA.