La Prensa
  Portada | Clasificados | Foros | Ediciones anteriores | Archivo | Contáctenos
  EL IMPRESO  
Hoy por hoy  
 
   
  Opinión  
  Perspectiva  
  Deportes  
  Mundo  
  Economía y Negocios  
  Vivir +  
  Reseña  
  Sociales  
  Horóscopo  
     
  SUPLEMENTOS  
  Ellas Virtual  
  Martes Financiero  
  Aprendo Web  
  Reseña Empresarial  
Pulso de la Nación
  SERVICIOS  
Titulares por
e-mail
Columnistas
Guía del sitio
Tarifas
¿Quiénes somos?
Contáctenos
  TIEMPO LIBRE  
Turismo
De interés
Cartelera de cines
De noche
PÁGINA DEL
LECTOR
 
  CANALES  
Salud
Psicología
Psicología sexual
Bebés
Hogar
Mascotas
Tecnología
Cine
Libros
Farándula
Discos
Panamá, viernes 21 de octubre de 2005
 

PORTOBELO. HOY ES LA MULTITUDINARIA PEREGRINACIÓN.

El Cristo de los caminantes

Todos los años, la Costa Arriba de Colón se convierte en el punto de encuentro de los fieles del Nazareno.

La Policía Nacional y el Ministerio de Salud llevan a cabo un operativo para garantizar la seguridad.

LA PRENSA/Archivo
PENITENCIAS. Los devotos del Cristo Negro ofrecen todo tipo de "mandas", desde cortarse el cabello hasta caminar de rodillas hacia la iglesia.581491
Hermes Sucre Serrano
hsucre@prensa.com

El 21 de octubre de 1979 había más penitentes que nunca en la entrada de Sabanitas, la última recta para llegar hasta el Cristo de Portobelo. La gente hacía fila frente a los abarrotes en busca de una gaseosa para calmar la sed. De pronto, la marejadahumana se volcó a un solo lado del camino.

Un hombre de pelo crespo canoso, barba "sal y pimienta" y bigotes en recreo comenzó a cantar: "soy la luz que brilla en la inmensidad...¡viva el Mesías!". Era el puertorriqueño Ismael Rivera, quien pagó mandas por casi 10 años al Cristo Negro de Portobelo. Ismael quedó envuelto en una especie de carpa humana de vestidos morados.

La columna de sudorosos fieles estaba exhausta, pero alegre. Una mujer morena, con una coronita de palo de "cuernito" pegada a su túnica, se agarró del brazo del "Sonero mayor" para dar pasitos cortos al ritmo de la plena "Bombón de Elena".

Así es la peregrinación anual a este pueblo costero. El tramo de 37 kilómetros de Sabanitas hasta la iglesia San Felipe de Portobelo parece una enorme serpentina humana, con un objetivo común: llegar, llegar aunque sea de rodillas a la puerta del templo. Las "mandas" son múltiples y los rostros expresivos.

FIDELIDAD

Los fieles vendrán hoy desde diferentes puntos de la República. Los penitentes, luego de varios días de sobreponerse al sol y la lluvia, por fin llegarán a la iglesia de Portobelo. Pero también hay críticas. Los activistas de los derechos humanos consideran que las penitencias o "mandas" son demasiado dolorosas.

Hay personas que llegan con las rodillas sangrando y otros se desmayan por la fatiga o el cansancio. También se dice, con justificada razón, que al lugar acuden maleantes a pedirle al Cristo que los proteja de la mano de la justicia. Algunos desalmados, como para no olvidarse de quiénes son y a lo que fueron, atracan a los feligreses que se descuidan.

SEGURIDAD

Desde hace días las autoridades de la Policía Nacional y del Ministerio de Salud trabajan en el "Operativo Nazareno". Carlos Chavarría, alcalde de Portobelo, informó que 300 funcionarios trabajarán a lo largo de la ruta y en las calles de este pintoresco pueblo de la Costa Arriba de Colón.

El Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales desplazó un carro cisterna para abastecer de agua a los sedientos penitentes. Y como en Panamá ni mirarse en un espejo es gratis, en María Chiquita se cobra un peaje que será utilizado para la limpieza de la basura que deja la multitudinaria celebración.

La Policía Nacional ha apostado agentes en varios puntos de la vía para evitar que entren armas ocultas en las túnicas de los penitentes impostores, que llegan con intenciones no muy "santas". Salud ha tomado medidas con los vendedores.

Antes de la procesión, las calles quedan convertidas en una enorme alfombra morada, de visitantes descansando hasta recostados en los cañones de las ruinas de las fortalezas españolas.

Cuando la procesión empieza no cabe un alma en la iglesia y en las calles del pueblo. El único que se mueve con lentitud es El Nazareno de Ismael Rivera.


Además en Panorama

‘Hay que limpiar la Justicia’: Troitiño
Termina paro de transportistas
Prados del Este a la venta en 1.4 millón
Se dispara la inflación
Los vientos traen a Juanes
El Cristo de los caminantes
Una devoción con múltiples orígenes
TAL CUAL
Banconal remata Prados del Este
Fecha de convención divide a los molirenas
Fiscal pide nulidad de elecciones en Bocas
Medios deben llevar registro de cuñas
Ceville volverá a presentar proyecto
Embajador de EU pide luchar contra corrupción
Panamá no necesita ejército para resolver su seguridad
Recortan salario del Defensor y lo despojan de la inmunidad
Piden real abolición del desacato
Mercado y estudios no van de la mano
CSS aborda robótica quirúrgica
Excluyen el Enalaprilde la CSS
‘Me despojaría de los privilegios’
El Instituto permanece cerrado
Finaliza saga del millón de mentiras
Piden juicio para 46 abogados por faltas éticas
Asesinan a ex sargento de la PN
Llaman a 5 funcionarios a declarar por caso Bosch
Sobreseimiento para Jácome y Cerezo



 
 
 
 
  TURISMO
 
 
  RECETARIO
Recetario  
 
    BUSCADOR  
Google
Web
prensa.com
 
© 2005. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
Corporación La Prensa: (507)222-1222 | prensa.com: 323-7292 / 323-7338
Apartado 6-4586 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá