El nuevo presidente de la Asamblea Nacional, Elías Castillo, decía en una entrevista concedida a este diario que las decisiones de los diputados respecto a los privilegios de los que gozan deben estar en "sintonía con el pueblo".
Bien, honorable, el pueblo ha hablado y, como indica la encuesta que hoy publicamos, la mayoría de los panameños no entienden los privilegios concedidos a numerosos funcionarios de diversas ramas del Estado.
Consideramos que ya es hora de dejar de dar vueltas al tema, de marear a la opinión pública con debates y sutilezas semánticas, y acabar con las prebendas. Una democracia se consolida cuando la ciudadanía percibe que la igualdad es la norma y que los dispendios irracionales no son legales. ¿Vamos a ordenar la casa o seguimos justificando lo injustificable? |