Esta semana se concedió libertad condicional a 242 reclusos que ya habían cumplido dos terceras partes de su condena y que han mostrado buen comportamiento.
Se trata de un mínimo alivio para un sistema que está desbordado. En las cárceles del país hay 11 mil 739 personas, un 60% más de las que caben. Lo más grave es que sólo 38.58% de ellas cumple una condena. Son 7 mil 210 los presos cuyo proceso está en fase de investigación o que han sido encarcelados de forma preventiva. El sistema carcelario se asfixia, entre otras razones, por la ineficacia del sistema judicial. Los que sufren las consecuencias son seres humanos, aunque a veces se olvide.