| pobreza.
Un contrapropósito casi que criminal
I. Roberto Eisenmann Jr.
No tengo la menor duda de que el presidente Martín Torrijos y su equipo de gobierno tienen el firme propósito de reducir las inequidades y la pobreza en nuestro país. Es uno de los importantes enunciados de su Programa de Gobierno y recientemente confirmó en su discurso en la ONU sus sentimientos sobre las injusticias, no sólo en los países en desarrollo sino entre países de la comunidad global.
La lucha contra la pobreza es dura y difícil pero inaplazable, y es tarea de todos los ciudadanos y ciudadanas… no sólo del gobierno.
Existen sectores a los que hay que ofrecer subsidios, pero hay otros -la mayoría- que si se les ofrece oportunidad, crédito y capacitación, se levantan solos… creándose su propio trabajo con dignidad y en forma sostenible en el tiempo. Es allí donde entra la microfinanza que sólo funciona si es privada (ya que al gobierno la gente siente que no tiene que pagarle). MiBANCO es una de las entidades dedicadas a la Microfinanza… y la única con licencia bancaria de la microfinanza. En unos cortos seis años hemos prestado a 19 mil 675 panameñas (os) un total de 31 millones 147 mil 196 (más de treinta y un millones de balboas) con un repago del 98%, comprobando que los "de abajo" son tan o más responsables que los "de arriba". 86% de nuestras prestatarias son mujeres, muchas hacen de padre y madre, y micro-empresarias, sacando a sus familias de la pobreza con dignidad, sin tener que agradecerle nada a nadie… sino a Dios por darles la fuerza y persistencia para seguir luchando. Si de esos casi 20 mil unos 10 mil- la mitad- son nuevos microempresarios, anteriormente gente sin trabajo y sin esperanzas, hemos en siete años logrado más trabajos que el Canal de Panamá, el mayor empleador de la Nación después del gobierno.
Así se mide el impacto y el éxito de MiBANCO. Por allí hay algunos accionistas quejosos porque no han visto todavía dividendos. ¡Debería darles vergüenza! Si invirtieron en MiBANCO para hacerse ricos a corto plazo, se equivocaron. A la larga será una inversión magnífica (ya hoy la acción se vende en uno con 40 centavos y no el dólar que pagaron) tal como lo ha sido La Prensa; además, la motivación de los accionistas era la pertenencia a una entidad que buscaba ayudar al alivio de la pobreza en forma sostenible, no el lucro personal… que vendrá a más largo plazo.
Sin embargo, todo esto no explica el título de este artículo. Muchos de los micro-empresarios se dedican a las micro construcciones… casi todas generadas por el gobierno a través del FIS, municipio, etc. Hacen parques, adicionan aulas a escuelas, canchas de deportes comunitarios; son trabajos de cinco, 10, 15 y 20 mil dólares donde el micro empresario trabaja dos o tres meses para ganarse 10% del valor de la obra. Muchos buscan financiamiento en MiBANCO y otras entidades microfinancieras. Hace un año, cuando el gobierno tomó posesión, paralizó los pagos en el FIS porqué "había que auditar". No dudo que existieron actos de corrupción en el FIS, pero búsquenlos en los contratos de un cuarto de millón (250 mil dólares) para arriba, no en los que se dan a los pobres micro-empresarios. Luego de un año de parálisis cambiaron al director, y el nuevo inició pidiendo auditorías del anterior gobierno y del anterior director. Mientras, las cuentas sin pago y los micro-empresarios quebrando a diestra y siniestra en un contrapropósito casi que criminal. Como en MiBANCO tenemos prestatarios en la junta directiva, uno de ellos -que era micro constructor con cuentas atrasadas en el FIS- sufrió un infarto y murió; otro fue hospitalizado. ¡¿Cómo es posible que siga esta deshumanizada política contraria al propósito manifiesto del Presidente y su gobierno?!... y que no se diga que no hay plata; eso debieron haberlo pensado antes de contratar. Además, en los micro estamos hablando de 1.5 millón a 2.0 millones de dólares, que no es gran cosa para un gobierno, frente a una crisis humana de estas proporciones.
Esperamos que el Presidente y el nuevo director del FIS hagan algo hoy… ¡mañana es tarde!
El autor es presidente de la Fundación para la Libertad Ciudadana
Además en opinión
• Un contrapropósito casi que criminal: I. Roberto Eisenmann Jr. • Misericordia petrolera: Luis Espósito Picardi • Seguridad, ¿Cómo tenerla?: Roberto Arosemena Jaén • Libertad democrática: Richard Morales • Explicación política: Víctor D. Urrutía E.
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