| VIENE DE LA 1B. MODELOS NUEVOS INSPIRADOS EN AUTOS VIEJOS.
Clásicos y a la moda
Una de las diferencias más radicales entre los modelos originales y sus versiones más recientes es el precio.
En sus tiempos, el Beetle, el Mini Cooper y el Mustang fueron creados para poder ser adquiridos a un bajo costo.
565504 565504Fernando Navarro
fnavarro@prensa.com
Con la aparición del nuevo Beetle en 1998, las nuevas versiones de autos clásicos, diseñados en su tiempo para el pueblo, se pusieron de moda.
Cuando el último Beetle original se fabricó, en 2003, ya su reemplazo tenía cuatro años de haber salido al mercado.
Pero la fiebre por "rejuvenecer" los modelos viejos no paró ahí. En 2001 el pequeño gran campeón del Rally de Montecarlo de 1964 mostró su nuevo rostro. El Mini Cooper volvió a la escena.
Este nuevo-viejo modelo de la fábrica del Grupo BMW en Oxford es, según sus fabricantes, "un chico del siglo XXI, con un parecido familiar que es inconfundible".
Al igual que el nuevo Beetle, la última versión del Mini Cooper causó furor, quizás por la sencillez de sus líneas que evocan al modelo original, o tal vez por el atractivo diseño contemporáneo que posee este auto compacto lleno de extras. ¡Quién sabe!
Lo cierto es que, durante el fin de semana de su lanzamiento en 2001, tan sólo en el Reino Unido se realizaron mil 500 pedidos de este carro.
Este nuevo Mini Cooper también se convirtió, al igual que el original en su época, en el principal actor de una larga persecución en el remake de la película The Italian Job en el 2003.
La fiebre por retomar las líneas originales de los modelos clásicos también alcanzó al equipo de Ford.
Considerado por los estadounidenses como el american muscle-car por excelencia, el Ford Mustang, aunque nunca se fue, ha vuelto.
De acuerdo a J. Mays, vicepresidente de Diseño de Ford Automotive Operations, "Es lo más cercano que podemos ofrecer a una interpretación moderna de este ícono... queremos ser fieles a su linaje".
Ahora bien, entre los modelos originales del Beetle, Mustag y Mini Cooper, y sus respectivas nuevas versiones, hay una diferencia radical y contundente: el precio.
Sus originales fueron diseñados para que la mayoría de las personas pudiera tener un auto a bajo costo. Los nuevos, en Panamá, pueden costar desde 28 mil hasta 42 mil dólares, sin impuesto.
Pero más allá del costo, hay una extra que no va incluida en el catálogo y que los vendedores no promocionan simplemente porque es invaluable: la nostalgia y emoción que produce ver y manejar a los descendientes directos de aquellos autos que cambiaron el rumbo de la historia automotriz y convirtieron el hecho de conducir, en una experiencia totalmente diferente. Esto no tiene precio; para todo lo demás, usted ya sabe.
Además en Vivir
• Autos nuevos, líneas viejas • TEC A LA CARTE: Un sitio en la ‘web’ para chicas • Clásicos y a la moda • Sola, pero segura • Raíces: La historia de una bebida popular • Raíces: Las cervecerías panameñas • Detrás de la ‘miss’ • Con buen paso... • Hoy es la gala de los Emmy • La ‘Noche Blanca’ • Nueva gramática • Jóvenes sobresalientes • Nueva línea de ‘software’ • Quincena científica • Google crea buscador de ‘blogs’ • Ayuda para los damnificados • ¿Law y Miller juntos? • Britney Spears está ‘extasiada’ • Nicole Kidman es la más rica de Australia • Jolie, la nueva cara de St. John Knits • Salió el avance de Harry Potter • Enamorado interrumpe a De Vita • Un buen mes para Leo Almengor
|