| HISTORIA.
¡Por ser un buen compañero!
Daniel Pichel
El sábado pasado, La Prensa nos despertó a todos con una foto en primera plana propia para "destetar niños". Pero lo peor no era sólo la foto, sino la noticia que la acompañaba y que nos decía (aunque debía decir "amenazaba") con que exactamente estábamos a dos años del memorable momento en que el sistema judicial de Estados Unidos liberará por "buena conducta" al maravilloso narco-dictador que tuvimos el honor de padecer durante los seis años finales de nuestras dos décadas más negras.
Nuestro hermoso y único "Cara de Piña" volverá a tomar el sol el 9 de septiembre de 2007. La pregunta es ¿dónde pasará el resto de su existencia?, pues abandonará la celda donde ha pernoctado desde el día que se entregó a la justicia americana y a la DEA, "como todo un comandante". No se sabe a ciencia cierta qué edad tendrá en ese momento, porque su fecha de nacimiento es un misterio. "Cuenta la leyenda" que la página donde estaba registrado su nacimiento fue arrancada del tomo correspondiente en el registro civil. Si buscamos en internet veremos que nació en 1934, 1936, 1938 ó 1940. Sin embargo, sus compañeros "institutores", nacieron todos unos cuantos años antes.
No hay duda que sus opciones de hospedaje son muchas. Pudiera optar por algún paradisiaco lugar de los Alpes, el Caribe, las islas del Pacífico Sur o cualquier otro lugar donde su fortuna sea bienvenida.
Recordemos que en sus "años de gloria" había comprado un castillo en Europa el cual, posteriormente, debió formar parte de las propiedades que le fueron expropiadas por quienes le guardaban sus "milloncetes".
Podemos estar seguros de que ese dinero no será donado a ninguna fundación de beneficencia o causa filantrópica. Basado en los antecedentes del man, ese dinero suele ser utilizado para ostentar una vida de lujos desmedidos, matizados por ese misticismo misterioso que siempre trató que lo rodeara. Recordemos que en su casa de Panamá, se encontraron altares satánicos, sacrificios animales, vírgenes y santos de la fe católica, botellas con nombres de sus enemigos sumergidas, "brebajes" de la más variada composición, figuras budistas y tibetanas, así como todo tipo de literatura militar.
Otra de sus alternativas es que tenga que cumplir la condena por tráfico de marihuana que tiene pendiente en Tampa. El hecho de que, hasta ahora, no se haya hablado de ésto, hace pensar que algún tecnicismo legal servirá de base para que sea "perdonado" de ese delito.
Si vuelve a Panamá, hay dos posibilidades. La "legalmente correcta" es que sea extraditado desde Estados Unidos, para que cumpla las tres condenas de 20 años que tiene pendientes en Panamá por el asesinato de opositores. La ley de Panamá no permite que nadie pase más de 20 años "tras las rejas" aunque estoy seguro de que muchos panameños considerarían apropiado que, por ser una persona tan especial, se hiciera una excepción. Francamente, aunque esto sería "lo correcto", no sería lo más agradable tener a este señor en nuestro territorio, rodeado de delincuentes, para que le aprendan todo lo que seguramente tiene que enseñarles.
La última opción es que, basado en la presencia en el poder del partido que siempre lo apoyó y, aprovechando que muchos de sus incondicionales ocupan cargos de alta jerarquía, optara por volver a nuestro país para convertirse "en un ciudadano más". Tengamos en cuenta que varios de sus defensores oficiosos de antaño, ya han manifestado que "tiene todo el derecho" de volver a Panamá que es la tierra que ama. Seguramente, el día que regrese, el presidente tendrá que repartir algún título de propiedad en el interior y desaparecerá. Mientras se termina de procesar su indulto (que firmará el más "verde" de los vicepresidentes), a Don Manny se le recibirá con todos los honores correspondientes. Habrá un desfile militar (o mejor dicho, "policial") . Se le llevará a ver "cómo ha crecido Panamá mientras estuvo fuera del terruño". Irá a escoger su terreno en "la plaza de los dictadores" que fundarán en unas hectáreas que sobraban en Amador y que la ARI tiene en "remate total por cierre". Después de haber escogido el espacio donde "inmortalizarán su obra" porque "se lo merece", será llevado a una recepción privada para sus amigos, asegurándose de pasar por el "puente Centenario Benedicto Moscoso". Una vez allí, se le anunciará que, para cumplir el eslogan de "más seguridad", y basado en sus antecedentes y experiencia previa, será nombrado director de la Policía Nacional para que implemente el programa "Mano Durísima" que "Kojak" nos prometió. Se brindará con champaña rosada Moet Chandon falsificada (su preferida) y se bailará al ritmo de la orquesta los "Batalloneros Catastróficos", para que sus amigos del cuerpo diplomático le rindan sus respetos.
Mientras, en el estacionamiento del hotel donde se da la fiesta, un grupo de malos panameños vestidos de blanco "que sólo miran al pasado, e insisten en no virar la página", compiten contra la orquesta con pitos y pailas. Pero dentro del salón, ignoran lo que ocurre afuera, porque sólo retumba la risa burlona de los asistentes que, entre foto y foto del "collage" del memorable "Viernes Negro" brincan como sapos, machete en mano cantando: "Por ser un buen compañeroooooo… No daremos ni un paso atrás…"
El autor es médico cardiólogo
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