Los Emmy serán entregados hoy domingo por la academia de la televisión estadounidense en una gala en el Shrine Auditorium de Los Ángeles.
Hedonistas, despreocupados, manipuladores y encantadores. Así son los cuatro personajes de la comedia Will & Grace, serie de televisión que está nominada a 15 premios Emmy, certamen que se realizará hoy domingo en Los Ángeles.
Este ha sido el mejor año para esta comedia sobre lo disfuncional y lo sólida que puede ser la amistad. Es la primera vez en la historia del Emmy que un programa coestelarizado por personajes homosexuales logra tal cantidad de nominaciones. Parece que los votantes no siguen la línea conservadora que se transmite desde la Casa Blanca.
Will & Grace presenta las alegrías y tristezas, emocionales y profesionales, de Will Truman, un abogado gay; Grace Adler, una diseñadora de interiores; Karen Walker, una desinhibida rica proclive al alcohol y Jack McFarland, un despistado y vanidoso homosexual.
Pero reducir este programa a un espacio a favor a la tolerancia hacia los homosexuales es una injusticia. Will & Grace es eso y mucho más, pues presenta en broma y en serio los temas universales que a todos atañen, independientemente de cuál es su inclinación sexual. En media hora de emisión ponen sobre el tapete las preocupaciones de la clase media norteamericana, y lo hacen desde una visión crítica y cero complaciente.
Will & Grace es de las pocas series cómicas norteamericanas que concentran su éxito no solo en el carisma de sus actores, sino también en una batería de guionistas excepcionales. Un equipo de ocho escritores redacta y pule cada episodio, siempre buscando darle al programa un toque de actualidad y glamour.
Este recurso de la comedia clásica de situación va desapareciendo con el fin de series míticas como Friends y Fraiser.
Su trama ocurre en Nueva York, ya sea en el apartamento que comparten Will y Grace; en la oficina donde ésta labora con Karen o en la oficina de una televisora de programación gay en la que dice laborar Jack. La comedia se graba con público en el set.
Cuando los directivos de la cadena NBC aceptaron transmitirla en 1998 no tenían mayores expectativas, pues dudaban si la temática gay funcionaría y no estaban seguros que el rostro desconocido de sus protagonistas iba a conquistar a la audiencia. El riesgo les funcionó de maravilla.
Aunque los cuatro tenían algunos años en el negocio del espectáculo, obtuvieron fama, distinciones y fortuna a partir de su participación en Will & Grace.
Erick McCormack (Will) debutó en la cinta para televisión The Boys from Syracuse (1986); Debra Messing (Grace) hizo lo propio en la película A Walk in the Clouds (1995); Sean Hayes (Jack) comenzó con el cortometraje A&P (1996) y Megan Mullally (Karen) en el drama para la pantalla chica The Children Nobody Wanted (1981).
McCormack nació Ontario, Canadá, en 1963; Messing vino al mundo en Brooklyn, Nueva York, en 1968; Hayes abrió los ojos por primera vez en Chicago, en 1970, y Mullally (1958) es procedente de California.
Los certámenes los han tratado muy bien. McCormack tiene cuatro nominaciones al Emmy (lo ganó en el 2001) y cinco nominaciones al Globo de Oro. En tanto, Messing ha sido postulada cuatro veces al Emmy (lo consiguió en el 2003) y seis veces al Globo de Oro. Por su parte, Hayes tiene seis nominaciones al Emmy (lo ganó en el 2000) y seis veces al Globo de Oro, y Mullally tiene seis nominaciones al Emmy (venció en el 2000) y cuatro al Globo.
Al parecer la última temporada de Will & Grace será en el 2006. Quizá su desempeño esta noche le ayude a que siga en el aire con todo ese humor franco que la caracteriza.