| insolvencia.
La lenta muerte de las aerolíneas...
Peter Bauer
Desde que en 1978 el presidente Jimmy Carter impusiera una "desregularización" del sector aerocomercial, las compañías aéreas estadounidenses han sufrido una muerte masiva sin parangón.
Según la federación Air Transport Association, desde esa fecha, las aerolíneas norteamericanas han presentado un total de 160 declaraciones de insolvencia. Muchas compañías se han presentado hasta dos y tres veces ante el tribunal que regula estos casos.
Ahora le ha llegado el turno a Delta Air Lines y Northwest Airlines, que según el volumen de negocios son la tercera y cuarta mayor aerolínea del país, respectivamente. Su intención es seguir volando y sanear sus cuentas bajo la supervisión del tribunal de insolvencia de Nueva York.
En los años 80 y 90, la mayoría de las aerolíneas que se declararon en bancarrota habían sucumbido a la dura competencia, las hinchadas operaciones y deudas y costes monumentales, o bien fueron absorbidas en una extraordinaria oleada de fusiones. A ello hay que añadirle ahora la competencia de las compañías de bajo coste, los atentados del 11 de septiembre de 2001 -que han causado grandes daños al tráfico aéreo comercial- y los niveles astronómicos que ha alcanzado el precio del combustible para aviones.
Desde el ataque del 11 de septiembre, un total de 14 aerolíneas se han declarado en bancarrota, entre ellas cuatro de las mayores compañías aéreas de Estados Unidos. United Airlines, la número dos norteamericana, solicitó hace casi tres años la protección de acreedores. Las aerolíneas que en estos momentos operan en el marco de procesos de insolvencia representan más de la mitad de la capacidad total estadounidense.
US Airways ha dado este paso dos veces en los últimos dos años y ahora va a ser adquirida por America West. ATA Airlines también se cuenta entre las aerolíneas en bancarrota.
Desde 2001, las compañías aéreas estadounidenses han registrado pérdidas por un total de 38 mil millones de dólares. Este año podrían sumarse 10 mil millones más.
Aerolíneas de bajo coste como Southwest y JetBlue se han hecho ya con un 33% de cuota de mercado, frente al 6% que registraban hace 15 años. Algo que se ha producido sobre todo a costa de compañías más grandes como United, Delta, Northwest o US Airways.
Tan sólo American Airlines, el líder del mercado, ha logrado consolidarse gracias a las concesiones multimillonarias que han hecho sus empleados. Lo mismo se puede decir de Continental Airlines, que sin embargo ya se declaró previamente dos veces en bancarrota.
Empresas tradicionales como Pan Am, TWA, Braniff International o Eastern han desaparecido totalmente del mapa. La mayoría de las aerolíneas más pequeñas fueron liquidadas o adquiridas por otras compañías.
El proceso previsto en el marco del capítulo 11 del Derecho de Insolvencia estadounidense, que permite a las aerolíneas con problemas seguir volando a la par que realizan esfuerzos por sanear sus cuentas, no supone sin embargo ninguna garantía de éxito.
Todavía está por ver si las grandes sobrecapacidades de United, US Airways, Delta y Northwest se pueden reducir lo suficiente o si la ruleta de insolvencia y fusiones del sector aerocomercial norteamericano seguirá girando.
DPA
Además en Perspectiva
• Singapur, Estados Unidos y Katrina • La lenta muerte de las aerolíneas... • Lo innombrable
|