ANTÍDOTO. La siempre revolucionaria Cuba está probando el veneno de alacrán en el control de plagas y enfermedades de los cultivos agrícolas, según informó a los medios esta semana un especialista del Centro de Desarrollo de la Montaña en Guantánamo. Estos experimentos también pretenden aplicar en el futuro el veneno de alacrán con fines terapéuticos en seres humanos.