| RECONOCIMIENTO.
Buena madera
I. Roberto Eisenmann, Jr.
Conozco poco a Alejandro Ferrer, pero conocí mucho a su padre, del mismo nombre, y a su madre, la queridísima Nani. Ella fue por muchísimos años la mano derecha (e izquierda) de mi padre, Bob Eisenmann; se entonces que el ministro Ferrer es producto de buena madera. Madera honesta, íntegra, honorable. Madera firme y recta. Madera de trabajo, de hacer, de activar sin temor alguno, de resolver. Es madera del que está seguro de su camino porque sabe que está en lo correcto.
Por referencias se que así llevó el ministro Ferrer la durísima negociación con Panama Ports. Sólo imagino las enormes presiones que recibía a diario... pero se mantuvo firme, sin pestañear. Por supuesto que su firmeza sólo era posible con el respaldo del Presidente, quien hizo honor a sus promesas, y merece crédito por lo logrado.
Con su actuación el ministro Ferrer le ahorró a nuestra nación más de ¡mil millones de balboas!... y rectificó un entuerto para la industria de mayor crecimiento y mayor potencial del país.
Hay pocos (y cuidado que en la historia de nuestra nación su caso sea el único) que pueden decir "mi servicio público le produjo al país más de mil millones de balboas"… y esto tras sólo un año de gestión. Alejandro Ferrer llevará por siempre en su interior este honor único.
Este ciudadano quiere por esta vía ofrecerle un gran abrazo de felicitación y de agradecimiento. Lo hago porque estas personas - como es normal en lo que los fulitos llaman doers, o sea gente que actúa, que resuelve, que construye -son más bien calladas, de pocos pitos , flautas y alardes. Los que más ruido hacen, típicamente son los que menos hacen…. y menos logran.
El ministro tiene en sus manos otras negociaciones vitales - tales como el Tratado de Libre Comercio -con el norte. Allí también ha mostrado firmeza que muchos le critican… pero que ofrece la seguridad que el TLC será bueno para la nación panameña… o no será. Amanecerá y veremos.
En cuanto a Panama Ports, que anuncia en su carta/aceptación publicada en los medios el sábado 10 de septiembre que ha "tomado esta decisión a fin de aceptar el reto de apostar junto con los panameños al futuro desarrollo económico y social del país", sólo me queda decirles como ciudadano, que los panameños no "apostamos" a nuestro futuro sino que estamos comprometidos alma, vida y corazón con nuestra tierra. Lo nuestro no es un acto de "casinología" (a pesar de que el exceso absurdo de casinos les pueda dar esa impresión), sino un compromiso de ciudadanía permanente. Ustedes, si de verdad tienen un compromiso con Panamá, tienen mucho que hacer para convertirse en corporate citizens (ciudadanos corporativos). Entre otras cosas podrían hacer saber - por supuesto que por vías confidenciales y de debida protección - quiénes los tumbaron, con cuánto y cómo para haber logrado la criminal "equiparación" hoy fenecida. La integridad es la primera regla de oro del buen ciudadano. Si hay panameños que les dieron un tumbe, pongan la responsabilidad donde corresponde y entonces podrán aspirar no a una "apuesta", sino a ser buenos ciudadanos corporativos de nuestro país.
Reitero al ministro Alejandro Ferrer y a su esposa Irene mi agradecimiento ciudadano... y envío a la fuente de su madera - a la querida Nani y a sus hermanas - un prolongado y solidario abrazo de felicitación.
El autor es presidente de la Fundación para la Libertad Ciudadana
Además en opinión
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