Un propagandista dispara: “Frenadesso es incólume”. ¿Sano, sin lesión? Fortachón, entiendo, quiere decir. No se resquebrajará. Cual mago saca de la chistera el conejo del ‚incólume‚. Esta chistera acompaña a mucha gente. Y no siempre acierta. De origen vasco, chistera significa en principio aquella cestilla angosta por la boca y ancha abajo que llevan los pescadores para transportar sus hallazgos.
Reluce el verbo ‚depurar‚. Huele a holocausto y a exterminio. “Hay que depurar aquella gente que tanto daño hizo”. Atrevida la metáfora: relacionar ‚depurar‚ con personas. Una ‚a‚ se queda en la chistera. ¿Por qué depurar? Como todo en el lenguaje, esta palabra ha evolucionado. Es discriminar entre lo puro y lo no puro. En su origen, limpiar, purificar. ‚Depurar‚ también es rehabilitar en el ejercicio de su cargo a quien había sido separado; someter a un funcionario (no público, pues es redundante) a expediente para sancionarlo; eliminar a los miembros disidentes de una organización.
Macabras mentes pretenden ‚depurar‚ a todo aquel que consideran impuro. ¡Hitler contemporáneos! ¿Y la ‚a‚ perdida? Muchas aes se pierden en el lenguaje supersónico de muchos parroquianos. Lo correcto: “Hay que depurar a aquella gente que tanto daño hizo”.
‚Vanagloriarse‚ no es un verbo extraterrestre. Su origen es tan humano como muchas virtudes, pecados y pecadillos. Es un verbo que resulta de la suma de dos vocablos fuertes: el adjetivo ‚vana/o‚ y ‚gloria‚. Es jactarse del propio valer u obrar. Egos del tamaño de la esclusa están sobrando por acá. Este ciudadano habla de otro y desconoce el origen gloriano del término: “él se vanaglorea”. En la ‚i‚ pronunció ‚e‚. Juro que no es dislexia ni distracción. No pensó en que el vocablo lo timonea ‚gloria‚. Yo me vanaglorio/ tú te vanaglorias/ él se vanagloria/ nosotros nos vanagloriamos/ ellos se vanaglorian/ ellos se vanaglorian. Tiempo presente de indicativo.
Este señor sí se jacta de su fórmula: “Presentamos unas alternativas alternas para el transporte”. Quiso expresar que eran unas alternativas complementarias, pero optó por su fórmula reiterativa y de dudosa marca. En el DRAE el adjetivo alterno remite a alternativo. Sinónimos. El origen de ambos es latino. ‚Alterno‚ viene de alternus, de alter, otro. Alternativo del francés alternatif, que deriva del latín alternatus. Significa aquello que sucede con alternación (cuando se varían las acciones diciendo o haciendo ya unas cosas u otras y repitiéndolas sucesivamente). Se enredó Fulano. Eran unas “alternativas complementarias”.
Critica la humana superexposición. En los medios de comunicación. Exhibicionismo. Inventa entonces ‚escenismo‚, de escena/escénico, como si se tratara de una doctrina. Un puñado de gente es Einstein en plena creación. Alquimia del lenguaje. Lo más disparatado lo escuché en un congreso. “Con esa sinceridad que nos empalpa…”, empezó el orador. Desde entonces he buscado con una lámpara y nadie me ha dado razón sobre esa palabreja. Debe proceder del verbo ‚empalpar‚. ¡Dios nos empalpe! El sujeto de marras quiso expresar, sospecho: “Con esa sinceridad que nos caracteriza…”. Caracterizar es determinar los atributos peculiares de alguien o de algo, de que claramente se distinga de los demás.
De Cartagena para LimaEn la edición del domingo pasado, indiqué sobre el lote de Quijote que llegó a Panamá en 1605. Algunos se extraviaron. Fue antes de la fundación de la Zona Libre y de la creación de los contenedores. Tampoco existía la Transístmica. El Ingenioso Hildalgo don Quijote de la Mancha arribó a Portobelo desde Cartagena de Indias, escala de un transporte hacia Lima. Mi misión en este momento es “desfacer” aquel entuerto dominical.
Lo dijoCuando esta señora se incorpora y alardea que “la delegación es nutrida”, pienso que se refiere a la contextura de los integrantes del grupo. Ella indica que es numerosa. Creía que se vanagloriaba (con ‚i‚) de que están bien alimentados. Delegaciones numerosas están compuestas por miembros desnutridos. Sobre todo aquellas que proceden de las comunidades indígenas. Ella continúa: “Le pedimos a ellos de que hagan un esfuerzo mayor”. Le exijo a ella que hable mejor. ‘Le’ es pronombre personal y tiene su plural correspondiente: ‘les’. Aquí el asunto es en plural, pues está sintonizado ‘ellos’, pronombre en plural. El ‚de‚ después de ‚ellos‚ es de ñapa. Lo correcto: “Les pedimos a ellos que hagan un esfuerzo mayor”.