El Gobierno ha hecho público su Plan de Seguridad; se trata del segundo intento por disminuir la criminalidad urbana y rural, y devolver a los ciudadanos la garantía de que podrán salir y entrar a sus hogares sin encontrarse con una visita indeseada. El crimen, sumado a los asaltos violentos, ha hecho de las suyas en alarmante incremento, y ya no es solo percepción ciudadana.
No se trata de si la tarea es fácil –que sabemos
que no lo es-, lo importante es mandar claro el mensaje y que este sea acompañado
de un castigo ejemplar. Que haya rigurosidad en el manejo de la seguridad
pública y la coordinación interinstitucional necesarias para
frenar la delincuencia. Los abusos son orquestados, muchas veces, por la
falta de verdaderos policías, preparados y provistos del equipo adecuado
para enfrentar a los maleantes, para preservar y custodiar la seguridad de
los habitantes y turistas. |