TOKIO, Japón/ANSA. Un ex embajador británico afirmó ayer que era absurdo desvincular los atentados del 7 y 21 de julio en Londres del caos provocado por la invasión de Irak.
El diplomático, Crispin Tickell, afirmó que carecía por igual de sentido negar que la invasión de Irak, no tenía como objetivo controlar las reservas de petróleo del país árabe. "Claro que la invasión tuvo que ver con el petróleo. Los americanos tienen una fuerte dependencia del crudo de Oriente Medio, y si hay una parte del mundo que quieren en su poder es Oriente Medio", afirmó.