LONDRES, Reino Unido/EFE. Los servicios secretos británicos planeaban una campaña clandestina de propaganda antioccidental dirigida a musulmanes extremistas para facilitar su infiltración en esos grupos, según reveló ayer The Observer. Una carta confidencial del encargado de los servicios de inteligencia del ministerio de Exteriores con fecha del 2004 propone utilizar a espías radicales para ganarse la confianza de esos grupos y convencerlos después de que en ningún caso deben tomar las armas contra Occidente.