MOSCÚ, Rusia/EFE. Los familiares de las víctimas de la masacre de Beslán lamentaron ayer que el presidente de Rusia, Vladímir Putin, no haya tenido el valor de pedir perdón en público por la incompetencia de las autoridades durante la crisis de los rehenes. El sábado se cumplió el primer aniversario del final de la toma de rehenes, donde murieron 331 personas, incluidos 186 niños de la Escuela 1 de Beslan.