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Uno para todos, todos para uno
Reinaldo
A. Weeks D.
rweeks@prensa.com
OPINIÓN.Según información difundida ayer en el programa Síntesis Deportiva, que se transmite por Radio Mía, por el presidente de la Federación Panameña de Béisbol, Franz Wever, este tiene la promesa de parte de la Presidencia de la República de un aporte de 40 mil balboas para enviar a la selección de béisbol a los XV Juegos Deportivos Bolivarianos, que se inauguran este viernes 12 de agosto en tres ciudades colombianas.Hasta ahí, creo que es loable cualquier ayuda que se le brinde a una disciplina deportiva para asistir a una competencia internacional, sobre todo cuando sus posibilidades de obtener un buen resultado son elocuentes. Sin embargo, ante la realidad de que el béisbol es apenas una de las 14 disciplinas cuyos atletas están prácticamente fuera de los Juegos Bolivarianos, por el sonado caso Instituto Nacional de Deportes-Comité Olímpico de Panamá y el impedimento que ha puesto la Contraloría General de la República a este último organismo de manejar fondos del Estado, consideró que cualquier acción o apoyo gubernamental dirigido a lograr la participación de deportistas panameños en estos juegos regionales debería ser en forma pareja para todos los deportes.
La misma opción que puede tener el béisbol de lograr una medalla, la tienen los atletas de la lucha, natación, atletismo, esgrima y levantamiento de pesas entre otros, de ahí que cualquier apoyo debería ser igual para todos y no dirigido a favorecer solamente a una disciplina, que tiene la ventaja de que su presidente cuenta con influencias en las altas esferas gubernamentales.Por otro lado, tampoco está claro cómo se daría esta participación de concretarse el referido aporte presidencial al béisbol, tomando en cuenta que ante la disputa existente entre el INDE y el COP, el presidente de este último organismo, Melitón Sánchez, ha señalado que sea de donde sea que vengan los fondos, de acuerdo con las reglamentaciones internacionales, es a ese organismo que le compete hacer los pagos correspondientes ante el comité organizador y que por ende estos dineros tendrían que ser entregados al jefe de misión, en este caso Miguel Sanchiz, que en la práctica sería entregárselo al COP, ya que éste es tesorero de ese organismo.Como se ve, la solución no es nada fácil y los que siguen pagando los platos rotos en esta disputa son los atletas, que tras prepararse como mejor lo pudieron hacer y algunos casos hasta lograr las marcas mínimas que se les exigía ahora se quedan en tierra, lo cual no sería la primera vez que sucede, ya que se trata de un problema de larga data que ha afectado al deporte nacional.Y lo peor de todo es que con todo y estos problemas en muchas ocasiones se le exige a nuestros atletas que traigan medallas a como dé lugar, pero sin brindarles las facilidades y atenciones necesarias para alcanzar esos logros.
Hoy, a tres días de la inaguración de los Juegos, no solamente está en suspenso la asistencia de la delegación de Panamá, que se suponía sería de 152 personas, 94 de ellas atletas, sino que ni siquiera se ha realizado el acto de entrega del pabellón nacional a la abanderada debido a esta incertidumbre. Y mientras esto sucede en Panamá, del exterior nos llegan noticias de que países como Venezuela, Colombia, en su calidad de sede, Perú, entre otras, ya han cumplido con este acto y sus atletas están seguros y listos para competir, mientras los nuestros no saben ni dónde están parados.
El autor es periodista
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