La Prensa
  Portada | Clasificados | Foros | Ediciones anteriores | Archivo | Contáctenos
  EL IMPRESO  
Hoy por hoy  
 
   
  Opinión  
  Perspectiva  
  Deportes  
  Mundo  
  Economía y Negocios  
  Vivir +  
  Reseña  
  Sociales  
  Horóscopo  
  Mosaico  
     
  SUPLEMENTOS  
  Ellas Virtual  
  Martes Financiero  
  Aprendo Web  
  Reseña Empresarial  
Pulso de la Nación
  SERVICIOS  
Titulares por
e-mail
Columnistas
Guía del sitio
Tarifas
¿Quiénes somos?
Contáctenos
  TIEMPO LIBRE  
Turismo
De interés
Cartelera de cines
De noche
PÁGINA DEL
LECTOR
 
  CANALES  
Salud
Psicología
Psicología sexual
Bebés
Hogar
Mascotas
Tecnología
Cine
Libros
Farándula
Discos
Panamá, domingo 4 de septiembre de 2005
 

ALTERCADOS DE WATTS.Seis días DE SANGRE que cambiaron LA CARA DE UNA CIUDAD.

Tensión racial en Los Ángeles

Lo que se inició como una pequeña reyerta, se convirtió en un conflicto étnico que cobró 34 vidas.

THE NEW YORK TIMES
. En la década de los sesenta, la división racial era entre blancos y negros. Hoy, latinos y asiáticos complementan el mosaico racial de Los Ángeles.557760
Ferrán Viladevall
Especial para La Prensa

Era una noche sofocante del 11 de agosto de 1965. Lee W. Minikus, por aquel entonces un joven de 31 años, agente de la California Highway Patrol, estaba a lomos de su motocicleta haciendo una ronda rutinaria por el barrio negro de Watts, en la ciudad de Los Ángeles. De repente un vehículo pasó por su lado y dio un giro hacia la derecha en el cruce de calles más cercano.

"Al momento se me acercó otro coche y me dijo que el conductor que acababa de pasar estaba borracho", recuerda Minikus , de raza blanca.

El supuesto conductor ebrio era Marquette Frye, un joven de 21 años de raza negra. Antes de que Minikus terminara con su examen rutinario sobre el estado de Frye, la madre de éste se acercó a la escena.

"Se enfadó porque su hijo estaba borracho", justifica Minikus sobre el inicio de una discusión. Frye explotó, lo que obligó a Minikus a arrestarle. Curiosos y atrevidos se acercaron al lugar de la trifulca, en el cruce entre las calles 116 y Avalon -en el corazón de South Central-, para ser testigos de cómo Frye era esposado.

Fue entonces que "la madre saltó a mi espalda y su hermano empezó a pegarme", justifica el agente como la razón que inició todo el conflicto.

Aunque otras fuentes, como Lacine Holland que a sus 78 años aún recuerda los eventos como si fuera ayer, indican que fue otra cosa lo que inició el enfrentamiento racial.

"Estábamos allí, de pie (viendo el arresto de Frye) cuando un agente pasó por nuestro lado y alguien le escupió", analiza Holland.

El agente reaccionó de forma agresiva zarandeando a una mujer a quien agarró sin cerciorarse de si era la responsable. En poco tiempo y antes de que nadie se diera cuenta, "la policía estaba intentando desbandar a la gente", explica Tommy Jacquette, un veterano residente de South Central que vivió los primeros momentos de los disturbios.

Pero Watts no estaba para acatar órdenes. Y menos si venían de un hombre blanco uniformado. Así, lo que se inició como una pequeña reyerta contra la autoridad, en un abrir y cerrar de ojos pasó a mayores.

Pero no fue hasta que uno de los coches patrulla ardió que la confrontación cobró vida propia. Una vida que se extendió a lo largo de seis largos días , segó la vida de 34 personas -25 de raza negra-, dejó cicatrices a más de mil heridos, provocó casi 4 mil arrestos y pérdidas de 40 millones de dólares.

El entonces gobernador de California, Edmund Brown, recién llegado de un viaje a Europa definió el estado de ánimo muy bien: "Estamos ante un estado de insurrección".

PRESENCIA MILITAR

Fue la presencia de los 18 mil miembros de la Guardia Nacional lo que según algunos testimonios alargó el conflicto, supuestamente por el desborde de la presencia policial.

"Durante los dos primeros días no había ningún policía. Era increíble", señala Betty Pleasant, en esos días una estudiante adolescente negra que luego desarrolló una carrera periodística. "No había nadie que apagara los fuegos ni que controlara a la gente".

Para el control de la gente, la policía aplicó otras estrategias. "Nos infiltramos en la comunidad vestidos de calle", revela Joe Rouzan, uno de los 300 miembros de raza negra de los aproximadamente 5 mil agentes del cuerpo de policía de Los Ángeles.

Su cometido era averiguar lo que había desatado tanta violencia y encontrar los posibles cabecillas. Pero las pesquisas fueron inútiles, lo que provocó el llamado de la Guardia Nacional.

Los ánimos estaban exaltados y no había diálogo posible. El mismo presidente del país, Lyndon Johnson, quien estaba de vacaciones en su rancho en Texas, urgió a la población que pusiera fin a la violencia. "Matar, alborotar y saquear son contrarios a las mejores tradiciones de este país", dijo. Pero nadie escuchaba. Una cosa era estar en un despacho y el otro respirar el humo, oír los gritos de desesperación y ser testigo de actos violentos sin razón.

¿Quién fue responsable?

Ahora, tras cuatro décadas, todavía hay discordia sobre quién tiene que asumir la responsabilidad de los hechos. Para Jacquette, uno de los locales, la culpa no es de los residentes de Watts.

"La gente dijo que destrozamos nuestra comunidad. No es cierto", asegura el hombre que cuenta con 61 años. "Tuvimos una revuelta contra aquellos que trataban de explotarnos y oprimirnos".

Una teoría que comparte la mayoría de los que vivió el conflicto desde el bando civil, preocupados por la falta de trabajo y un profundo sentimiento anti-policial.

Y no parecen estar muy equivocados. La comisión investigadora McCone determinó que los disturbios fueron a causa de la pobreza, la desigualdad y la discriminación racial.

"La gente sigue llamándolo un disturbio pero nosotros lo llamamos una revuelta porque tuvo un propósito legítimo", reconoce Jacquette. "Lo que pasó no fue un simple altercado, como la exterminación de los judíos no fue un simple 'traslado".

Sin embargo, otras voces locales quizás menos castigadas por la pobreza, disienten. "No me sentía oprimida en absoluto. No puedo responder por aquellos que hicieron lo que hicieron fruto de la ira. Supongo que en aquel momento pensaron que fue una buena idea", dice Lacine Holland. Seguramente. Y más viendo la situación a mitad de la década de los 60, cuando la igualdad social todavía pendía de un hilo.


Además en mundo

Tifón causa 85 muertes en China
López Obrador cumpliría acuerdos
Funcionario de la ONU queda libre
Bolaños convoca a cumbre por crisis en Nicaragua
Hospitalizan a Chirac por ‘accidente vascular’
Bush envía otros 7 mil soldados a zonas afectadas
Los mil 200 miembros del ‘Bloque Centauros’ entregan las armas
Uribe responde a ministro ecuatoriano
Militares matan a cinco rebeldes
Extraditan hacia EUa 12 personas
La furia de la madre naturaleza
Evo Morales y Jorge Quiroga anuncian alianzas políticas
Seguidores de Chávez marchan
Abimael Guzmán será juzgado por terrorismo
Familia Pinochet está en bancarrota
Oposición tiene en la mira al presidente de la Cámara Baja
Hallan muerto a británico en Kabul
Bióloga asumirá dirección del Pasteur
Defensa de Husein rechaza afirmaciones
Ordenan prisión para cuatro ex jefes de seguridad
ETA extorsiona a comerciantes vascos
Masones franceses con nuevo presidente
Londres podría ser objeto de nuevos atentados
Ola de ataques en Irak dejó 18 muertos
Duelo televisivo entre Schroeder y Merkel
Identifican a suicidas de ataques en Egipto
Beslan recordó su tragedia en escuela
Explosión se cobra vidas en Corea del Sur
Tensión racial en Los Ángeles
40 años después, pandillas juveniles invaden las calles de Watts
Caso Rodney King revive división racial
El futuro de la nueva ola migratoria
EU apoya decisión europea en tema Irán
Hamas desafía al gobierno palestino
Maoístas anuncian tregua en Nepal
Mubarak prometió cambios para Egipto
Abás afirma que en Gaza aún manda Israel



 
 
 
 
  TURISMO
 
 
  RECETARIO
Recetario  
 
    BUSCADOR  
Google
Web
prensa.com
 
© 2005. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
Corporación La Prensa: (507)222-1222 | prensa.com: 323-7292 / 323-7338
Apartado 6-4586 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá